Rostec entregó un nuevo lote de Su-57 en febrero de 2026 y concentró su incorporación en Dzyomgi, reforzando el nodo industrial y operativo ruso en el Extremo Oriente.
La entrega de febrero de 2026 y el papel industrial de Dzyomgi ruso
Rostec informó a comienzos de febrero de 2026 la entrega a las Fuerzas Aeroespaciales de un gran lote de Su-57. La nota habló de una nueva configuración técnica, con sistemas de a bordo y un complejo de armamento actualizados, pero omitió la cifra exacta de aeronaves y el detalle de las mejoras. El anuncio devolvió la atención al Extremo Oriente, donde Dzyomgi sirve como punto de aceptación, mantenimiento y empleo.
La base se ubica junto a Komsomolsk del Amur, en la región de Jabárovsk, y comparte entorno con la planta Yuri Gagarin. Ese complejo industrial ensambla cazas de primera línea y reúne pruebas de fábrica, vuelos de aceptación y ajustes previos a la incorporación. Por esa continuidad entre línea de montaje y pista, Dzyomgi no funciona como un aeródromo más, sino como un nodo técnico y operativo. Esto resulta clave para el Su-57.
En septiembre de 2023, Kim Jong Un visitó instalaciones aeronáuticas en esa ciudad y recorrió talleres vinculados a la producción del Su-35 y del Su-57. La visita tuvo un valor simbólico: puso en escena la relación entre industria, poder político y prioridades militares rusas en el Extremo Oriente. Ese episodio también recordó que la zona combina infraestructura estratégica con visibilidad internacional. Además, reforzó el peso del lugar dentro de Rostec y Defensa.

La conexión entre fábrica y pista explica parte del movimiento hacia el Pacífico. Rostec presentó la entrega de 2026 como el cierre de pruebas de fábrica y de aceptación a cargo de personal y pilotos del ministerio de Defensa. Esa rutina mantiene los aviones recién salidos de línea cerca de su soporte técnico. La cercanía reduce tiempos de corrección y permite incorporar cambios en software, aviónica o armamento sin traslados largos.
Elementos que explican la concentración de Su-57 en Dzyomgi
- Rostec anunció un “gran lote” con sistemas de a bordo y armamento actualizados, sin publicar cifras ni detalles técnicos.
- Dzyomgi se sitúa junto a Komsomolsk del Amur, en Jabárovsk, cerca de la planta Yuri Gagarin que ensambla cazas de primera línea.
- La entrega de febrero de 2026 se presentó como cierre de pruebas de fábrica y de aceptación bajo el ministerio de Defensa ruso.
- El nodo apoya un teatro orientado al mar de Japón y a corredores aéreos hacia el Pacífico occidental.
Razones operativas y de seguridad para mover Su-57 al este ruso hoy
Ese enfoque también responde a la vulnerabilidad de un parque pequeño y de alto valor. En junio de 2024, Ucrania afirmó que golpeó por primera vez un Su-57 en una base dentro de Rusia y difundió imágenes satelitales para sostener el impacto. Más allá de la disputa sobre daños reales, el episodio fijó una lección para Moscú: con pocas plataformas de quinta generación, la exposición ante drones o sabotaje eleva riesgo y costo reputacional.
El traslado de actividad al Extremo Oriente aporta profundidad geográfica y, a la vez, redefine prioridades en un frente distinto al ucraniano. Desde esa franja, Rusia sostiene un dispositivo de defensa antiaérea que vigila los accesos al mar de Japón, el mar de Ojotsk y las rutas entre archipiélagos, estrechos y espacios internacionales alrededor de Japón. Ese marco convierte a Dzyomgi en una pieza útil para sostener alertas y patrullas.

En la región también operan cazas Su-35S e interceptores MiG-31BM, plataformas dedicadas a superioridad aérea e intercepción a larga distancia. Sobre esa base, el Su-57 agrega baja observabilidad y sensores que complementan a los modelos existentes. La ventaja logística de Dzyomgi, por su cercanía al centro de producción, encaja con la necesidad de mantener alta disponibilidad en un avión que recibe mejoras por lotes. Eso reduce el desgaste de una flota limitada.
Así, lo que desde fuera puede parecer un despliegue hacia el Pacífico también describe un método de consolidación. Mantener los Su-57 cerca de su soporte técnico acelera correcciones, estandariza configuraciones y facilita la incorporación de ajustes sin pérdidas de tiempo por traslados. En un entorno de vigilancia intensa y de activos escasos, esa combinación de prudencia y logística ayuda a preservar capacidades avanzadas y a sostener su uso en bases reales.
Cómo el Su-57 encaja en patrullas, disuasión y política exterior regional
El valor del Su-57 se entiende en los ciclos de patrullas y respuestas. El 10 de diciembre de 2025, el ministerio de Defensa japonés registró una patrulla conjunta ruso-china cerca del espacio aéreo japonés. Dos Tu-95 volaron desde el mar de Japón hacia el mar de China Oriental para reunirse con dos H-6, y cuatro J-16 escoltaron el trayecto entre islas del suroeste. Japón activó identificación y habló de demostración de fuerza.
Al día siguiente, Estados Unidos elevó la señalización e incorporó a Japón. Washington desplegó dos B-52 para volar sobre el mar de Japón junto a cazas japoneses, y Tokio presentó la acción como refuerzo de disuasión y de capacidad conjunta para impedir cambios del statu quo por la fuerza. La secuencia expuso un patrón regional: patrulla de largo alcance, reacción aliada y una competencia de visibilidad aérea que exige presencia y coordinación.

En ese marco, el propósito del Su-57 no necesita un anuncio para adquirir sentido. Un caza furtivo aporta valor como escolta de activos de alto perfil, como cazabombardero apto para penetrar defensas antiaéreas densas y como plataforma de sensores que mejora el cuadro táctico de formaciones mixtas. Rusia ya usa Su-35S y MiG-31BM en la zona, pero la baja observabilidad permite operar más cerca de radares adversarios con menor exposición.
La dimensión marítima refuerza la lógica: el Pacífico ruso incluye protección de bases navales e infraestructura costera que Moscú considera sensible. El Su-57 actúa como pieza de negación aérea, ya que introduce incertidumbre en planes de vigilancia y respuesta en un teatro donde Japón opera cazas modernos y Estados Unidos mantiene fuerzas avanzadas. La política industrial suma presión: en febrero de 2025 Rusia ofreció a India fabricar el modelo y busca mostrar continuidad.
