El primer ministro Benjamín Netanyahu regresó este jueves 12 de febrero a Israel tras una visita de dos días a Washington D. C., durante la cual se reunió en la Casa Blanca con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. A su llegada, su oficina informó que no viajará de nuevo la próxima semana para la cita del 19 de febrero.
Asimismo, el comunicado indicó que Netanyahu intervendrá a distancia en la conferencia anual de la AIPAC, programada para el 22 de febrero. En Washington, la agenda se enfocó en las conversaciones entre Estados Unidos e Irán sobre el programa nuclear iraní, mientras continuaron contactos recientes en Omán.
Ese proceso diplomático avanzó en paralelo a despliegues militares estadounidenses en la región. Trump y Netanyahu mantuvieron una reunión privada durante más de dos horas y media y restringieron el acceso de la prensa, con un formato más reservado que en otros encuentros previos entre ambos dirigentes.
Reunión reservada y foco en el diálogo con Irán
Tras la reunión, Trump afirmó que no alcanzó acuerdos “definitivos” con Netanyahu y sostuvo que su administración mantendrá el diálogo con Teherán para buscar un entendimiento. Ya en Israel, Netanyahu describió la conversación como un intercambio directo centrado ante todo en Irán.

Netanyahu planteó exigencias específicas para cualquier pacto. Señaló que expresó un “escepticismo general” y afirmó que, si las partes llegan a un acuerdo, este “debe incluir los elementos esenciales para Israel”. En ese punto, enumeró frenar el programa nuclear e imponer límites a los misiles balísticos. Además, incorporó restricciones al apoyo iraní a grupos aliados en la región. Netanyahu declaró: “Creo que las condiciones que él está creando… pueden crear las circunstancias para lograr un buen acuerdo”.
Durante su estancia en Washington, Netanyahu también formalizó la adhesión de Israel a la Junta de Paz impulsada por Trump. Ese paso se realizó después de una reunión con el secretario de Estado, Marco Rubio. Netanyahu explicó que firmó el documento de incorporación y que la iniciativa quedó vinculada a una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU adoptada a mediados de noviembre, con un diseño inicial centrado en Gaza.
Trump presidirá la primera reunión y presentará el plan para Gaza
Más adelante, Trump amplió ese esquema y lo convirtió en un mecanismo político de mayor alcance. La primera reunión de la Junta de Paz se celebrará el 19 de febrero en Washington, aunque Netanyahu no asistirá. Según los planes expuestos por funcionarios estadounidenses, Trump presidirá el encuentro.

En esa cita, la Casa Blanca prevé presentar un fondo de reconstrucción para Gaza por varios miles de millones de dólares, con aportes comprometidos por países participantes. Además, la administración estadounidense planea detallar el despliegue, en los próximos meses, de una Fuerza Internacional de Estabilización autorizada por la ONU.
Esa fuerza contaría con contribuciones de “varios miles” de efectivos. A la vez, Estados Unidos tiene previsto entregar informes sobre ayuda humanitaria y sobre el Comité Nacional para la Administración de Gaza, creado para asumir la gestión civil del territorio.
La decisión de Netanyahu de no regresar a Washington elimina, por ahora, una presencia física israelí en dos actos de relevancia política: el inicio de la Junta de Paz y la conferencia de la AIPAC. Este viaje breve adelantó un desplazamiento que al principio se ubicaba en el periodo del 18 al 22 de febrero.
Como próximos eventos quedan la reunión del 19 en Washington y la continuidad del canal diplomático entre Estados Unidos e Irán, mientras Israel mantiene la exigencia de ampliar el alcance de cualquier entendimiento más allá del expediente nuclear.
