Dos hombres ingresaron en prisión el viernes tras planear matar a cientos de personas en un ataque inspirado por el Estado Islámico contra la comunidad judía en Inglaterra. Los fiscales sostuvieron que el plan podía resultar más mortífero que el tiroteo masivo de diciembre en Bondi Beach, en Sídney.
Walid Saadaoui, de 38 años, y Amar Hussein, de 52, recibieron un veredicto de culpabilidad tras un juicio en el Tribunal de la Corona de Preston. El proceso comenzó una semana después de un ataque mortal no relacionado contra una sinagoga en la ciudad de Manchester, en el noroeste de Inglaterra.
Según la acusación, ambos eran extremistas islamistas y pretendían usar armas de fuego automáticas para matar a tantos judíos como fuera posible en un ataque en Manchester. El tribunal los declaró culpables poco más de una semana después de un tiroteo masivo durante una celebración judía de Janucá en Bondi Beach, con 15 muertos.
El fiscal Harpreet Sandhu afirmó el viernes que, si Saadaoui y Hussein hubieran ejecutado su plan, “podría haber sido mucho más grave” que los ataques en Australia y Manchester. En la sentencia, el juez Mark Wall impuso a Saadaoui una pena mínima de 37 años y a Hussein una pena mínima de 26 años.
Wall sostuvo: “Estaban muy cerca de estar listos para llevar a cabo este plan”. Hussein no acudió a la lectura de la sentencia, después de ausentarse de la mayor parte del juicio, una actitud que, según el juez, evidenció su cobardía y lo retrató como “lo suficientemente valiente para planear amenazar a un grupo desarmado con un AK-47, pero no lo bastante valiente para afrontar lo que hizo”.
Durante el juicio, Sandhu dijo al jurado que Saadaoui organizó el contrabando a Gran Bretaña de dos rifles de asalto, una pistola automática y casi 200 cartuchos de munición a través del puerto de Dover. Añadió que Saadaoui planeaba conseguir dos rifles más y otra pistola, además de reunir al menos 900 cartuchos.
Wall afirmó: “Este probablemente habría sido uno de los atentados terroristas más mortíferos jamás perpetrados en suelo británico”. Sin que Saadaoui lo supiera, un hombre conocido como “Farouk”, a quien intentaba comprar las armas, era un agente encubierto que contribuyó a frustrar el plan.
El hermano de Walid Saadaoui, Bilel Saadaoui, de 37 años, recibió una condena por no revelar información sobre actos de terrorismo. El tribunal le impuso seis años de prisión.
