India aprobó la AoN para el programa MRFA Rafale y avanza hacia la posible compra de 114 cazas con fabricación mayoritaria en territorio nacional.
La AoN del MRFA acerca a India a un paquete de 114 Rafale
India completó un paso procedimental de alto impacto hacia lo que puede convertirse en su mayor adquisición de cazas occidentales. La decisión orienta el Rafale hacia una posible ampliación de 114 aeronaves, con efectos sobre el inventario de combate de primera línea de la Fuerza Aérea India y sobre la negociación industrial con París. El 12 de febrero de 2026, el Consejo de Adquisiciones de Defensa concedió la Aceptación de Necesidad para el “MRFA (Rafale)”.
La aprobación incluyó misiles de combate asociados y un programa de pseudosatélite de gran altitud. En su comunicación oficial, el ministerio de Defensa presentó la medida como respuesta a requisitos de superioridad aérea en todo el espectro de la guerra. Al mismo tiempo, estableció un requisito industrial al indicar que la mayor parte de la flota MRFA deberá fabricarse en India. Esa condición prepara el terreno para una negociación que integra capacidad, precio y creación local de valor.
Aunque la nota no precisó el número de aeronaves, informes convergentes de las últimas 48 horas vinculan la AoN con el plan MRFA para 114 cazas. Esos reportes sitúan el paquete global de modernización en aproximadamente 3,6 billones de rupias, cerca de $40.000 millones. Este paso acerca a India a una compra de 114 Rafale, pero la AoN pertenece a una fase temprana. Autoriza el inicio formal del proceso, no la firma del contrato final.

La AoN habilita negociaciones detalladas sobre precio, armamento, entrenamiento y sostenimiento. Esa secuencia resulta determinante porque, en el historial del MRFA, los retrasos no se explicaron sobre todo por debates de capacidad. Los puntos críticos se concentraron en términos industriales, cláusulas de responsabilidad y la negociación sobre el lugar y la forma de creación de valor. Por ello, el anuncio es relevante, pero no equivale a un cierre de trato.
Claves del paso procedimental y del tamaño del programa
- La AoN del 12 de febrero de 2026 autoriza iniciar el proceso formal del “MRFA (Rafale)”.
- Informes recientes asocian el plan MRFA con 114 cazas y un paquete de unos 3,6 billones de rupias.
- La AoN no firma el contrato: abre negociación sobre precio, armas, entrenamiento y sostenimiento.
- El ministerio fijó que la mayor parte de la flota MRFA deberá fabricarse en India.
- El historial del MRFA muestra fricción en responsabilidades, garantías y condiciones industriales.
Antecedentes del Rafale en India: de MMRCA a compras en servicio
Las decisiones previas de India sobre el Rafale se relacionan con la situación actual. La primera vía fue la competencia MMRCA, que seleccionó al Rafale para negociaciones en 2012. Ese proceso colapsó por disputas sobre responsabilidades y garantías vinculadas a aeronaves con fabricación en India. Esa experiencia consolidó la idea de que el bloqueo no proviene solo del rendimiento del avión, sino del reparto de riesgos y de la estructura industrial.
India modificó su enfoque en abril de 2015 hacia una compra de emergencia. Esa vía culminó en 2016 con un acuerdo gobierno a gobierno por 36 aeronaves. Las entregas se completaron según lo previsto en 2022, y Dassault presenta ese cumplimiento como un indicador de credibilidad ante responsables de decisión en India. Ese antecedente pesa en un proceso nuevo, en especial cuando se discuten plazos, sostenimiento y disponibilidad operativa.

El esfuerzo también creció en el ámbito naval. El 28 de abril de 2025, India firmó un acuerdo de $7.400 millones por 26 variantes del Rafale para la Armada, con entregas previstas para 2030. El acuerdo incluye equipamiento adicional para la flota existente de la Fuerza Aérea. Con ese marco, el MRFA no parte de cero, ya que existe infraestructura, experiencia de operación y un ecosistema inicial de apoyo.
La secuencia previa influye en la comparación entre rapidez y complejidad industrial. La compra de 36 aeronaves mostró una ruta más directa, mientras que el MMRCA evidenció fricciones en fabricación local y responsabilidades. El MRFA intenta combinar volumen con producción en India, lo que aumenta el alcance del programa. Esa combinación eleva el valor estratégico y, a la vez, incrementa la sensibilidad de los términos industriales que pueden ralentizar la tramitación.
Capacidades del Rafale y el valor del sistema de combate integrado
El Rafale previsto para el MRFA no equivale a una repetición sin cambios, sino a un sistema de combate con madurez operativa y actualizaciones continuas. También ofrece capacidades situadas entre flotas heredadas de cuarta generación y los costes, junto con condicionamientos políticos, que suelen acompañar opciones de quinta generación. Dassault describe una plataforma multirrol con transición rápida entre perfiles de misión. India asocia esa cualidad a la planificación en dos frentes.
Entre los datos de rendimiento publicados por el fabricante figuran 14 puntos de anclaje y hasta 9,5 toneladas de carga externa. Declara un peso máximo al despegue de 24,5 toneladas, límites de maniobra de 9 g, velocidad máxima de Mach 1,8 y un techo de servicio de 50.000 pies. El diseño permite transportar combustible y armamento sin una reducción significativa de maniobrabilidad. También facilita cambios rápidos entre misiones aire-aire y de ataque.

El valor táctico deriva de la integración de sensores, guerra electrónica y armamento en una secuencia única de empleo. Esa integración reduce la carga de trabajo del piloto y acelera el ciclo de decisión. El radar RBE2 AESA se orienta a detección a larga distancia y seguimiento de múltiples objetivos. Además, ofrece compatibilidad con enfrentamientos más allá del alcance visual con misiles de la clase Meteor. En supervivencia, el conjunto SPECTRA integra alerta de amenazas, geolocalización y contramedidas.
Esta arquitectura respalda misiones que India considera decisivas. Por un lado, el ataque penetrante con armas de separación contra objetivos defendidos. Por otro, las patrullas de superioridad aérea, donde la ventaja de detección y el orden de empleo de armas influyen de forma directa en el resultado del combate. La integración de armamento también pesa en la comparación con competidores, porque afecta a la entrega operativa frente a la que se declara en documentación comercial.
Urgencia operativa, evolución F4 y condiciones industriales de fabricación
El estándar Rafale F3-R incorporó el Meteor al servicio operativo junto con el radar AESA que sustenta su ventaja en combates más allá del alcance visual. El ecosistema incluye misiles de crucero SCALP para ataque profundo y municiones guiadas de precisión de la clase AASM. Para India, el atractivo no depende solo de las armas, sino del historial de certificación de la plataforma y de la previsibilidad política del acceso a ese armamento bajo presión de crisis.
La escasez de escuadrones de la Fuerza Aérea India se ha incrementado, con una fuerza cercana a 29 escuadrones frente a 42 autorizados. A la vez, los retrasos en las entregas nacionales del Tejas Mk-1A añaden urgencia. Por esta razón, Nueva Delhi vincula el MRFA con una medida para reducir brechas de capacidad. La idea consiste en incorporar una aeronave de alta gama ya operativa en India y sostenerla con un ecosistema de armamento y mantenimiento financiado previamente.

Las lecciones de combates recientes también influyen. La crisis India-Pakistán de mayo de 2025 produjo afirmaciones contrapuestas sobre pérdidas aéreas y evidenció el avance de amenazas asociadas a misiles modernos de largo alcance y defensas antiaéreas en red. Este episodio no eliminó el interés por el Rafale y endureció requisitos relativos a guerra electrónica, conectividad y reservas más robustas de armas de separación. En paralelo, el plan Rafale F4 apunta a mejoras incrementales con efectos operativos relevantes.
La participación industrial definirá si 114 aeronaves se traducen en un contrato o en una tramitación paralizada. El ministerio de Defensa afirmó que la mayor parte de las aeronaves MRFA se fabricará en India. Medios franceses señalan que Nueva Delhi exige producción local a gran escala y que al menos 90 cazas podrían producirse en el país. También se menciona una demanda de mayor autoridad para integrar sistemas y armas autóctonos en aeronaves construidas localmente, un punto central en la negociación.
Base industrial, exportaciones y cálculo político del soporte a largo plazo
La base industrial asociada ya toma forma. Dassault y Tata Advanced Systems firmaron acuerdos para fabricar secciones del fuselaje del Rafale en Hyderabad, con producción prevista para 2028. Ese hito supondría la primera fabricación fuera de Francia de elementos estructurales importantes del Rafale. París también muestra flexibilidad fuera del sector aeroespacial, mediante discusiones sobre asociaciones más amplias que podrían incluir interés francés en programas de defensa indios, un enfoque habitual en grandes contratos.
La cartera de exportación influye en la confianza sobre soporte y actualizaciones durante décadas. Dassault cuenta con pedidos firmes de Francia más ocho clientes de exportación: Egipto, India, Qatar, Grecia, Croacia, Emiratos Árabes Unidos, Indonesia y Serbia. Las entregas avanzan hacia nuevos operadores conforme el Sudeste Asiático y Europa ejecutan planes de modernización bajo presión estratégica creciente. Ese contexto refuerza el argumento de continuidad de producción y de ruta de mejoras.

Frente a rivales occidentales, el Rafale compite con un conjunto de factores. Presenta un caza multirrol maduro, condiciones políticas compatibles con objetivos de soberanía y opciones viables de transferencia de tecnología. También ofrece un plan de actualización con evidencia en operaciones y una menor probabilidad de restricciones de exportación severas, en comparación con algunas soluciones de origen estadounidense. Para India, esa evaluación prioriza la disponibilidad, el acceso al armamento y la autonomía industrial asociada.
El resultado es una conclusión práctica: el Rafale aparece como la opción más rápida para recuperar masa de escuadrones y desarrollar una base industrial autóctona alrededor de una plataforma apta para operar en el presente y para incorporar mejoras posteriores. Sin embargo, el paso clave será traducir la AoN en términos industriales aceptables para ambas partes. El MRFA combina urgencia operativa y ambición de fabricación local, y esa tensión definirá el ritmo del programa y su alcance final.
