El Consejo Regional de Carmel Beach, la Caesarea Development Company y la Autoridad de Antigüedades de Israel (AAI) suscribieron un acuerdo conjunto por NIS 39 millones ($12,6 millones) para conservar y desarrollar el acueducto de 2.000 años en Cesarea, informaron este mes las tres entidades, dos años y medio después de que colapsara uno de sus arcos.
“Este es uno de nuestros tesoros patrimoniales más importantes, no solo para la Costa del Carmel sino para todo Israel, ubicado en el principal sitio turístico del país”, dijo en un comunicado el jefe del Consejo Regional de Carmel Beach, Assif Isaac. “Después de años de deterioro estructural, hemos emprendido un camino conjunto que garantiza su preservación, su seguridad y proporciona la restauración de la más alta calidad, en beneficio del público y de las generaciones futuras. Este es un excelente ejemplo de cooperación regional que antepone el interés público por encima de todo”.
El acueducto se encuentra en una de las playas más emblemáticas de Israel. Se construyó bajo el rey Herodes el Grande (37-4 a. C.) y más tarde se amplió bajo Adriano (117-138 d. C.) para abastecer de agua potable a Cesarea desde manantiales ubicados a unos 16 kilómetros al noreste.
La estructura figura entre las obras de ingeniería más sofisticadas que dejaron los romanos en la región y se mantuvo en funcionamiento hasta el siglo VII d. C. En la actualidad, el lugar se integra, junto con el resto de las ruinas de la antigua ciudad, en el Parque Nacional de Cesarea.
En agosto de 2023, tras el colapso de uno de los arcos, la AAI lanzó duras críticas contra los organismos responsables de la playa por desatender sus advertencias reiteradas sobre el estado del acueducto. Entonces, la AAI pidió al consejo regional y a la Caesarea Development Company que aseguraran fondos de forma urgente.
En el plan en marcha, se destinarán NIS 15 millones aportados por la AAI, el Consejo Regional de Carmel Beach y la Fundación Edmond de Rothschild para preservar el acueducto con trabajos de conservación previstos para unos 40 meses. La intervención abarcará cada uno de los 85 arcos y el canal superior.
Las tareas contemplan la conservación y la estabilización constructiva de los 85 arcos, además del tratamiento de ingeniería del acueducto superior, bajo la supervisión científica de la AAI. De forma paralela, la Caesarea Development Company, vinculada a la Fundación Edmond de Rothschild, aportará NIS 24 millones adicionales para mejorar la experiencia del visitante.
Esa inversión se dirigirá al desarrollo del sitio mediante paisajismo, la construcción de senderos y otras instalaciones destinadas al público. La Fundación Edmond de Rothschild (Israel) fue creada por el barón Edmond de Rothschild (1926-1997) y adoptó el mismo nombre que su abuelo, Edmond James de Rothschild (1845–1934).
En el siglo XIX, Edmond James de Rothschild compró extensas áreas de tierra en la Tierra de Israel con el objetivo de impulsar el asentamiento judío. En la década de 1950, la familia transfirió a la fundación las tierras que poseía en Cesarea, de alrededor de 30 kilómetros cuadrados, y desde entonces mantuvo un vínculo estrecho con la ciudad.
“Este proyecto representa otro elemento fundamental en la inversión a largo plazo de la Fundación Edmond de Rothschild en el patrimonio, en la salud de nuestra sociedad moderna y en la mejora del espacio público en Israel, tal como se expresa en nuestro trabajo diario durante más de 140 años para fortalecer la sociedad israelí”, dijo en un comunicado el vicepresidente de la fundación, Michael Kliger.
