Aryeh Deri, presidente del partido haredí Shas, condenó el ataque de una turba contra dos soldados mujeres en Bnei Brak y lo calificó como “totalmente contrario al camino de la Torá”. Además, afirmó que esa conducta daña a la comunidad haredí y sus gestiones para eximir del servicio militar a estudiantes de yeshivá.
“El movimiento Shas condena enérgicamente los actos de violencia, vandalismo y disturbios cometidos por un puñado de extremistas en Bnei Brak. Estas acciones son totalmente contrarias al camino de la Torá; perjudican a todo el público haredí, provocan una profanación del nombre de Dios y causan un grave daño a la justa lucha por el mundo de la Torá”, sostuvo, al usar una expresión ligada a la red de yeshivás de tiempo completo.
“¡Salgan de nuestro campamento!”, declaró, en línea con el exgran rabino sefardí Yitzhak Yosef, uno de los dirigentes espirituales de Shas, quien difundió un comunicado minutos antes en el que señaló que los implicados en el incidente “deben ser denunciados y expulsados de la comunidad”.
También se pronunció el presidente de Judaísmo Unido de la Torá, Yitzhak Goldknopf. “Me sorprendieron las imágenes” del hecho, dijo Goldknopf, y añadió: “Condeno enérgicamente la violencia contra las fuerzas de seguridad en Bnei Brak. Esto es contrario a la Torá.”
