El Ministerio de Agricultura cuestiona la propuesta de reforma del sector lácteo del ministro de Finanzas, Bezalel Smotrich, durante un debate en el Comité de Proyectos Públicos de la Knéset, y sostiene que la iniciativa debilita su propio plan nacional planteado para la seguridad alimentaria, orientado a aumentar la producción local.
“La reforma del sector lácteo perjudica nuestro plan y no puede cumplir los objetivos que se fijó a sí misma. Cuando la gente habla de bajar el costo de vida, habla de los costos totales diarios; un hogar israelí solo gasta el 1,6 por ciento en leche”, declara Yuval Lipkin, jefe de la Dirección de Seguridad Alimentaria del ministerio.
Las críticas de Lipkin reciben respaldo de agricultores y de legisladores de la oposición, quienes afirman que el elevado precio de los productos lácteos responde, en parte, a las exigencias vinculadas con la producción kosher, según plantean en el marco de la discusión.
En respuesta, el representante del Ministerio de Finanzas, Asael Tzur, indica que la reforma ya pasó su primera lectura en la Knéset, mientras el plan del Ministerio de Agricultura todavía no obtuvo apoyo del gobierno, y afirma que el sector lácteo funciona como un “cartel”.
“La parte principal de nuestro plan se refiere al sector lácteo mediante la apertura de la industria a las importaciones. Entendemos que esto no es suficiente” y que el “mercado local también necesita racionalizarse, para que los productores de leche puedan hacer frente a las nuevas reglas del juego”, afirma, y agrega que “estamos haciendo esto reduciendo el precio objetivo”, la tarifa fijada por el gobierno que las grandes empresas lácteas pagan a los productores de leche.
