Fuerzas de la Policía de Fronteras cerraron una carretera junto a la barrera de seguridad de Judea y Samaria, en un barrio palestino del Este de Jerusalén, y confiscaron cámaras de seguridad a residentes, con el objetivo de frenar la entrada ilegal de trabajadores palestinos, según un portavoz.
Los agentes llegaron la semana pasada con un camión que transportaba grandes bloques de hormigón y los colocaron a lo largo de una carretera situada directamente junto al lado israelí de la barrera. Con ello, establecieron una zona de amortiguamiento en la que solo se permite operar a las fuerzas de seguridad.
Dentro de la misma operación, la Policía de Fronteras comenzó a retirar cámaras de seguridad instaladas en el área. “Las fuerzas identificaron que había muchas cámaras en postes apuntando hacia la dirección de la barrera, es decir, observando [la frontera]”, declara un portavoz de la Policía de Fronteras.
El portavoz sostiene que las cámaras se usaban para seguir la ubicación de las fuerzas de seguridad y para indicar si el camino se encontraba despejado, de manera que palestinos de Judea y Samaria cruzaran hacia Jerusalén. En ese marco, la intervención incluyó la recogida de estos dispositivos.
La redada de la semana pasada se enmarcó en una operación más amplia destinada a combatir la “infiltración, reforzar la barrera y cambiar la realidad de seguridad en la zona”, según un comunicado policial. La institución describió la actuación como parte de un esfuerzo para modificar las condiciones de seguridad en el lugar.
“Estamos creando otra capa de protección para reforzar la seguridad de los ciudadanos israelíes y permitirnos operar con mayor libertad”, declara el comisario jefe Eli Tubul, agente de la Policía de Fronteras implicado en la operación, al sitio de noticias Ynet. Añade que la policía pasa de un modo “defensivo” a uno “ofensivo”.
El recién nombrado comandante del Distrito de Jerusalén, el subcomisionado Avshalom Peled, acompañó a las fuerzas durante la redada inicial de la semana pasada. En esa jornada, los agentes cartografiaron la zona y remolcaron vehículos hacia el interior de la zona de amortiguamiento creada.
Además, la Policía de Fronteras y soldados de las FDI incautaron armas y arrestaron a un sospechoso durante una redada nocturna en Kafr Aqab, anuncia hoy la policía. Aunque integra el municipio de Jerusalén, el barrio palestino se ubica más allá de la barrera de seguridad de Judea y Samaria.
Las operaciones se desarrollan en la antesala del mes sagrado musulmán del Ramadán, periodo que en el pasado registró escaladas de las tensiones existentes entre israelíes y palestinos. En ese contexto, musulmanes de todo Israel y de Judea y Samaria viajan a Jerusalén para rezar en la mezquita de Al-Aqsa en el Monte del Templo.
