Bélgica convocó al embajador de Estados Unidos tras una publicación en redes sociales en la que acusó al país de una persecución antisemita contra belgas judíos, según indicó el ministro de Asuntos Exteriores del reino. La convocatoria constituye una medida poco habitual entre aliados firmes.
“Calificar a Bélgica de antisemita no solo es incorrecto, es desinformación peligrosa que socava la verdadera lucha contra el odio”, afirmó el ministro de Asuntos Exteriores belga, Maxime Prévot, en una publicación en X. Con ese mensaje, el jefe de la diplomacia informó de la decisión de citar al representante estadounidense.
“Un embajador acreditado ante Bélgica tiene la responsabilidad de respetar nuestras instituciones, nuestros representantes electos y la independencia de nuestro sistema judicial”, señaló Prévot. “Los ataques personales contra un ministro belga y la injerencia en asuntos judiciales violan las normas diplomáticas básicas”.
Prévot sostuvo que “la ley belga permite la circuncisión ritual cuando es realizada por un médico cualificado bajo estrictas normas de salud y seguridad” y añadió que no haría comentarios sobre una investigación en curso, en referencia al procedimiento que se desarrolla en el país.
La emisora nacional VRT informó que las autoridades belgas investigan si tres hombres en Amberes realizaban circuncisiones sin contar con formación médica certificada. El reporte situó el foco en la ciudad portuaria y en la posible falta de acreditación sanitaria de los implicados.
El embajador de Estados Unidos, Bill White, afirmó en una publicación en X que esta investigación constituía “acoso inaceptable a la comunidad judía aquí en Amberes y en Bélgica”. Con esa declaración, vinculó el caso a la situación de la comunidad judía en el país.
White agregó que visitaría a los tres hombres acusados en Amberes y pidió al ministro de Salud de Bélgica que se sumara a ese encuentro. Además, reclamó cambios normativos y se dirigió a las autoridades belgas en términos directos.
“Deben establecer una disposición legal que permita a los MOHELS religiosos judíos desempeñar sus funciones aquí en Bélgica”, dijo, al utilizar un término hebreo para un oficiante judío capacitado en la circuncisión.
