La presidenta del Concejo Municipal de Nueva York, Julie Menin, y el contralor Mark Levine manifestaron su oposición al presupuesto para 2027 presentado por el alcalde Zohran Mamdani. Ambos dirigentes expresaron su desacuerdo con la iniciativa y fijaron una posición crítica frente a la propuesta.
Mamdani recibió de su antecesor, Eric Adams, un déficit estimado en$5,4 mil millones. En su primer proyecto presupuestario, el alcalde propone incrementar el impuesto a la propiedad en 9,5% y, según sus detractores, “saquear nuestras reservas” para cubrir el desbalance.
Un comunicado difundido por Mamdani señala que su alternativa prioritaria para cerrar la brecha consiste en “aumentar los impuestos a los más ricos y a las corporaciones”. No obstante, esos tributos requieren la aprobación del gobierno estatal, que difícilmente respalde la medida. La ciudad sí puede elevar el impuesto inmobiliario sin autorización estatal.
“No queremos tener que recurrir a medidas tan drásticas para equilibrar nuestro presupuesto. Pero, al no tener otra opción, nos veremos obligados a hacerlo”, dice Mamdani en un comunicado.
Por su parte, Levine sostiene que subir el impuesto a la propiedad y utilizar las reservas “tendría consecuencias graves”. El contralor advierte que ambas acciones generarían efectos negativos para la estabilidad fiscal y para los contribuyentes de la ciudad.
“Nuestro sistema de impuestos a la propiedad es profundamente injusto e inconsistente, y un aumento generalizado de este impuesto sería regresivo. Reducir las reservas durante un período de crecimiento económico nos dejaría vulnerables a turbulencias económicas el próximo año”, dice Levine en un comunicado.
Menin también cuestiona la propuesta del alcalde. “En un momento en que los neoyorquinos ya están lidiando con una crisis de asequibilidad, recurrir a las reservas para tiempos difíciles y proponer aumentos significativos en los impuestos a la propiedad no debería estar sobre la mesa en absoluto”, dice Menin.
Tanto Menin como Levine, demócratas centristas judíos con estrechos lazos con las comunidades judías, ocupan dos de los puestos más influyentes dentro del gobierno municipal. Esa posición institucional les permite actuar como contrapeso frente al Ayuntamiento y a la agenda del alcalde.
La controversia en torno al presupuesto constituye el primer choque de envergadura entre ambos funcionarios y Mamdani desde el inicio de su mandato. El plan presentado es preliminar y el Concejo Municipal debe aprobar una versión definitiva antes de junio.
