El vicepresidente de Estados Unidos valoró la segunda ronda en Ginebra, pero sostuvo que Teherán no acepta “líneas rojas” y crece la tensión regional.
Vance habló de avances parciales y de “líneas rojas” en Ginebra
JD Vance afirmó que la segunda ronda de conversaciones nucleares con Irán, celebrada el martes en Ginebra, dejó “cierto progreso”, aunque con límites claros. En una entrevista con Fox News, sostuvo que “en algunos aspectos fue bien” y que las partes acordaron reunirse más adelante. Sin embargo, advirtió que persisten diferencias, ya que, según su lectura, Teherán todavía no reconoce ni aborda asuntos que Washington considera centrales.

Al describir esas diferencias, Vance dijo que el presidente de Estados Unidos fijó “líneas rojas” que Irán aún no acepta. Entre ellas, mencionó de forma explícita que Irán no debe obtener un arma nuclear. Argumentó que una República Islámica con capacidad nuclear impulsaría una carrera armamentística mundial que resultaría peligrosa para Estados Unidos. Aunque Irán sostiene que no busca armas nucleares, Vance afirmó que existen señales de interés en adquirirlas.
El vicepresidente añadió que el presidente busca una solución que impida que Irán obtenga un arma nuclear, ya sea mediante vías diplomáticas u “otra opción”. También indicó que Washington seguirá trabajando, pero que el mandatario “se reserva la capacidad” de definir cuándo la diplomacia llega a su fin. En ese marco, expresó el deseo de no alcanzar ese punto, aunque insistió en que la decisión final recaería en el presidente.

En paralelo, un funcionario estadounidense que pidió no ser identificado aseguró que Irán aceptó presentar propuestas detalladas en las próximas dos semanas para cerrar brechas. Según esa fuente, “se logró progreso, pero aún hay muchos detalles que discutir”. Añadió que los iraníes regresarían en dos semanas con propuestas para atender posiciones abiertas. Esa referencia al calendario conectó con la idea de un proceso en curso, sin resolución inmediata.
Claves declaradas tras la segunda ronda del proceso nuclear
- Vance dijo que hubo avances en algunos puntos y que las partes acordaron una nueva reunión.
- Planteó como línea roja que Irán no obtenga un arma nuclear y vinculó ese escenario con una carrera armamentística mundial.
- Un funcionario de Estados Unidos afirmó que Irán presentará propuestas detalladas en dos semanas para cerrar brechas.
- Araghchi describió las conversaciones como “constructivas” y habló de un entendimiento sobre “principios rectores”.
Israel expresó escepticismo y medios hebreos hablaron de un posible fracaso
Las declaraciones de Vance llegaron después de que el canciller iraní Abbas Araghchi calificara la ronda de Ginebra como “constructiva” y señalara un entendimiento sobre “principios rectores”. Esa evaluación se difundió tras la segunda reunión del proceso iniciado a principios de mes. La lectura iraní, presentada en términos optimistas, contrastó con la percepción atribuida a funcionarios israelíes citados por medios locales, que interpretaron el contexto de otra manera.
Un alto funcionario israelí citado por el Canal 13 sostuvo que la impresión de su país es que se trata de “una cortina de humo” y que “las probabilidades de un acuerdo son bajas”. La misma cadena citó a un funcionario de seguridad que consideró “muy pronto” hablar de un acuerdo. En otra cobertura, el Canal 12 informó, sin citar fuentes, que Israel se preparaba para el colapso de las conversaciones ante la expectativa de que no haya un avance mayor.

Según ese reportaje, la Casa Blanca transmitió a Israel la impresión de que era improbable un progreso adicional porque los iraníes no aceptarían las exigencias de Trump. De acuerdo con la cadena, funcionarios israelíes evalúan que Trump y otros altos funcionarios estadounidenses quieren atacar a Irán. El informe añadió que el presidente necesita mostrar que dejó avanzar las negociaciones, con el fin de dar legitimidad a un eventual ataque.
El mismo reporte indicó que consultas israelíes de alto nivel buscan prepararse ante la posibilidad de un ataque preventivo de Irán. Esas gestiones, siempre según el Canal 12 y sus fuentes, reflejan el entendimiento de que Israel operaría junto a Estados Unidos si Trump decide atacar a Irán. El cuadro presentado por esos medios ubicó la diplomacia en un entorno de presión, con una lectura regional que anticipa escenarios de confrontación.
Aumentó la presión militar y se detallaron exigencias sobre enriquecimiento de uranio
Las negociaciones comenzaron a principios de este mes en Mascate, capital de Omán, mientras aumentó de forma significativa la presencia militar estadounidense en la región. Según el texto, Trump amenazó repetidamente con usar esa capacidad, primero por la represión mortal de Irán contra manifestantes el mes pasado y luego por su programa nuclear. En ese contexto, la segunda reunión en Ginebra coincidió con reportes sobre movimientos de aeronaves militares hacia Oriente Medio.
El martes, mientras negociadores estadounidenses e iraníes se reunían por segunda vez, datos de seguimiento de vuelos de fuentes abiertas mostraron que el ejército de Estados Unidos trasladó decenas de cazas a la región durante el último día. Esos registros mencionaron aeronaves F-22, F-35 y F-16, además del movimiento de varios aviones cisterna. Cuentas en redes sociales dedicadas al seguimiento de vuelos militares informaron sobre los desplazamientos durante la jornada.

Un funcionario estadounidense también confirmó al sitio Axios que más de 50 cazas se trasladaron a la región en las últimas 24 horas, en una confirmación que acompañó reportes previos. En paralelo, Trump afirmó el viernes que un cambio de régimen en Irán “sería lo mejor que podría ocurrir” y ratificó el envío de un segundo portaaviones “en caso de que no logremos un acuerdo”. Antes de la ronda del martes, dijo en el Air Force One que no creía que Irán quisiera “las consecuencias” de no llegar a un pacto.
En respuesta, el líder supremo Alí Jamenei declaró que “un buque de guerra es sin duda un arma peligrosa, pero aún más peligrosa es el arma capaz de hundirlo”. En cuanto a las exigencias, Washington pidió que Irán cese el enriquecimiento y renuncie a su reserva de uranio enriquecido hasta un 60% de pureza fisible. El texto señaló que ese nivel queda a un pequeño paso del 90% considerado grado armamentístico, y lo vinculó con las condiciones planteadas.
El presidente iraní Masoud Pezeshkian dijo en una entrevista publicada el martes que Teherán está abierto a la “verificación” de que no busca un arma atómica, aunque insistió en su derecho a mantener un programa pacífico. Afirmó que no buscan armas nucleares y citó un dictamen religioso de Jamenei de 2003 que las prohíbe en el islam. El texto agregó que Irán niega de forma sistemática buscar armas nucleares, aunque enriqueció uranio a niveles sin aplicación pacífica y obstaculizó la verificación internacional.
