Estados Unidos proyecta retirar en los próximos dos meses a los 1.000 soldados que aún mantiene en Siria, según informaron el miércoles medios estadounidenses. The Wall Street Journal señaló que Washington cerrará su presencia en el país tras la ampliación del control del gobierno sirio en zonas antes en manos de las Fuerzas Democráticas Sirias.
Las Fuerzas Democráticas Sirias, encabezadas por los kurdos y principal socio de Estados Unidos en la lucha contra el grupo Estado Islámico, aceptaron integrarse en el Estado sirio después de la ofensiva gubernamental. Un funcionario estadounidense declaró al Journal que la retirada estará “basada en condiciones”, por lo que si ISIS reaparece, las tropas podrían permanecer.
La cadena CBS también dio cuenta del plan y citó a funcionarios estadounidenses no identificados. La decisión llega después de que fuerzas estadounidenses abandonaran recientemente algunas bases en Siria, entre ellas Al-Tanf y Al-Shadadi, instalaciones empleadas durante la campaña de la coalición internacional dirigida por Estados Unidos contra ISIS.
En paralelo, Washington estrechó contactos con las nuevas autoridades sirias desde la caída de Bashar al-Assad a finales de 2024, y trasladó a miles de combatientes de ISIS desde prisiones a centros seguros en Irak. Además, Estados Unidos refuerza sus capacidades militares cerca de Irán, que prometió responder a cualquier ataque atacando puestos estadounidenses.
Los medios estadounidenses informaron el miércoles que Washington estará listo para lanzar ataques contra Irán tan pronto como este fin de semana, aunque, según esos reportes, el presidente estadounidense Donald Trump aún no ha tomado una decisión final. El Pentágono no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios.
