En el Ministerio de Educación se preparan para un escenario de confrontación directa con Irán. Un alto cargo del ministerio estimó que, en caso de guerra, no habrá clases durante los primeros días. El trasfondo de estas evaluaciones incluye la posibilidad de un ataque estadounidense contra Irán, el lanzamiento de misiles hacia Israel y la paralización parcial de la economía, situaciones que afectarán también al sistema educativo.
El subdirector general de Seguridad y Emergencias del Ministerio de Educación, Arie Mor, afirmó en la discusión de preparación celebrada en la Comisión de Educación que “en los primeros días probablemente no habrá aprendizaje: no existe disposición para estudiar, ni entre los niños ni entre los padres”.
Mor abordó además el temor de los padres ante la posibilidad de que un ataque se produzca mientras los alumnos se encuentran en las instituciones educativas, a diferencia de la ronda anterior en la que el ataque ocurrió durante la noche. Según sus palabras, “en todo evento de emergencia se actúa en primer lugar según las directivas del Comando del Frente Interno”.
El funcionario indicó que esta semana se definió como semana de emergencia en el sistema educativo y que durante ella se realizaron simulacros en todas las instituciones, desde guarderías hasta institutos de secundaria, con alrededor de 2,5 millones de alumnos y niños de corta edad. “Llevamos ya cinco años en situación de emergencia continua: desde la pandemia de coronavirus, pasando por la guerra de las Espadas de Hierro hasta Am Kelavi”, señaló.
En el ministerio se estima que, después de los primeros días, el sistema pasará al aprendizaje remoto. No obstante, en la discusión surgió que el ministerio no dispone de datos completos sobre la cantidad de computadoras y dispositivos en poder de los alumnos.
El informe del Contralor del Estado también señaló brechas significativas: el 23 % de las escuelas que respondieron a la encuesta se clasificaron en nivel bajo de equipamiento y alrededor del 66 % en nivel medio. Además, encuestas a directores y padres revelaron que durante la guerra anterior se registró escasez de medios para el aprendizaje remoto en aproximadamente el 72 % de las escuelas entre los alumnos y en el 48 % de ellas también entre los docentes.
Esa escasez perjudicó la capacidad de llevar a cabo un aprendizaje efectivo, y alrededor del 27 % de los directores de escuelas que no activaron el aprendizaje remoto indicaron el problema del equipamiento como una de las razones centrales para ello.
