Según informes que han llegado recientemente, entre ellos declaraciones de fuentes cercanas al eje del terror en el Líbano, Irán definió las “líneas rojas” de la negociación. A diferencia del pasado, cuando el énfasis estaba en las capacidades nucleares, hoy la posición iraní se centra en dos ejes intransigentes: el líder y el régimen.
Inmunidad del líder supremo: todo intento de atentado físico o simbólico contra Ali Jameneí se define como motivo para una guerra total. En Teherán aclaran que su líder está fuera de la ecuación de los ataques “limitados”. Estabilidad del régimen: Irán exige garantías internacionales de que no habrá intentos de “cambio de régimen”, ni por medios militares ni mediante apoyo a protestas internas.
La táctica de la “extorsión” frente a Occidente: la estrategia iraní actual se basa en el entendimiento de que Occidente, y especialmente EE. UU., temen un enfrentamiento amplio. Por ello, Teherán está dispuesta a exhibir una “semi-flexibilidad” en asuntos tácticos, mientras preserva sus activos estratégicos.
Los críticos de la derecha señalan que el sistema internacional cae una y otra vez en la trampa de la supuesta “moderación” de altos cargos iraníes, mientras que sobre el terreno la industria de misiles y el afianzamiento regional continúan sin perturbaciones. “Occidente está dispuesto a comprar una calma temporal al precio de abandonar la seguridad de Israel a largo plazo. Los iraníes identifican esa debilidad y la utilizan para imponer condiciones inadmisibles”.
Una parte inseparable de la posición iraní en la negociación es el uso de Hezbolá y de milicias en Irak y en Yemen. Irán se presenta como alguien que puede “calmar” la región a cambio del levantamiento de sanciones, pero en la práctica mantiene la capacidad de daño de sus apoderados como una espada que se cierne sobre el cuello de la negociación.
Los informes de que Hezbolá no intervendrá en un ataque estadounidense “limitado” forman parte del mismo juego psicológico destinado a crear una separación entre Irán y sus satélites, mientras operan bajo una sola orden.
