El subdirector general de Seguridad y Emergencias del Ministerio de Educación, Arie Mor, anunció ayer que, si se produce una escalada de seguridad, no se dictarán clases durante los primeros días de la campaña. Señaló que, en una emergencia, el sistema se rige primero por las directrices del Comando del Frente Interior.
Mor consideró que, aun así, padres y niños no contarán con la disposición emocional necesaria para estudiar. Agregó que a comienzos de esta semana se efectuó una evaluación de la situación con el ministro de Educación y el director general del ministerio, y se hizo un simulacro para guarderías y dos millones y medio de estudiantes.
Sobre una posible falta de computadoras, Mor indicó que, desde la pandemia de coronavirus, se ajustó el esquema y ahora las autoridades locales y las escuelas pueden comprar por cuenta propia equipos destinados a alumnos de familias de bajos recursos. Frente a la propuesta del diputado Yosef Taieb, prometió que el ministerio analizará la iniciativa.
En la discusión también se abordó la eficacia de las clases a distancia, a partir de un informe del Contralor del Estado que concluyó que solo la mitad de los alumnos consigue estudiar en forma remota durante una emergencia. La representante del Ministerio de Educación, Keren Dadia, afirmó que el informe dejó lecciones.
Dadia dijo que el ministerio amplió los entornos educativos en línea y que cada docente dispone de un espacio digital permanente. Según su planteo, cuanto más se familiaricen los alumnos con el sistema en la rutina, más sencilla resultará la transición en una emergencia, y para ese fin el ministerio también ofrece capacitaciones a los docentes.
En paralelo, la representante del ministerio Hadas Demati comunicó que se desarrollan esfuerzos para brindar un trato especial a alumnos de educación especial y a 114.000 adolescentes en riesgo, con el objetivo de garantizarles continuidad educativa y terapéutica. Añadió que esas acciones buscan sostener los marcos de seguimiento en escenarios de crisis.
Por su parte, la representante del liderazgo de los padres, Yael Haj’bi, cuestionó la falta de uniformidad en el terreno, sobre todo en lo referido a la contención emocional en la primera infancia. Sostuvo que las directrices remitidas a los equipos educativos quedaron como recomendaciones y abrieron brechas visibles.
Como ejemplo, Haj’bi relató que una educadora de preescolar llamó a cada niño y sostuvo un contacto personal, mientras que en otro jardín no se estableció comunicación alguna. La sesión urgente del Comité de Educación se convocó para revisar la preparación del sistema ante escenarios extremos, en el marco de la preparación nacional frente a una posible escalada rápida con Irán.
