NDTV informó sobre nuevas discusiones en el ministerio de Defensa de la India. De acuerdo con ese reporte, el ministerio examina a corto plazo la compra de 40 cazas rusos Su-57 de quinta generación para reforzar con rapidez las capacidades de combate de las unidades de primera línea más avanzadas de la Fuerza Aérea India.
La cadena añadió que la operación se considera una decisión de peso para ampliar la capacidad del país de responder a desafíos de seguridad en aumento. La cifra de 40 aparatos con entrega inmediata ya se mencionó antes como un paso previo a un acuerdo más amplio, con producción bajo licencia de al menos 100 aviones.
Ese enfoque contemplaría niveles relevantes de personalización dentro de un programa de cooperación. La fórmula seguiría un precedente comparable al de la compra de 50 Su-30MKI de “generación 4+” a líneas de producción rusas desde 2001, tras la cual la India fabricó bajo licencia más de 220 unidades adicionales para su fuerza aérea.

En cuanto a la disponibilidad exportable del modelo, en noviembre de 2025 se comunicó la primera entrega de Su-57 a un cliente extranjero y se confirmó su entrada en servicio operativo en la Fuerza Aérea Argelina. Después, durante la primera semana de febrero, circularon los primeros vídeos de operaciones del Su-57 en servicio argelino.
Pocos días más tarde, el ministro ruso de Industria y Comercio, Anton Alikhanov, anunció la firma de contratos de exportación del Su-57 en Oriente Medio y precisó: “se han firmado algunos contratos, aunque no puedo revelar los detalles”. Diversas evaluaciones señalan a Irán como el cliente más probable en esa región.
Respecto de la India, el Su-57 figura como la única alternativa de corto plazo para adquirir cazas de quinta generación, ya que los modelos producidos por China y por Estados Unidos quedan fuera de consideración por razones políticas: en el primer caso, por las disputas fronterizas en curso, y en el segundo, por restricciones importantes sobre la autonomía permitida para su empleo.
En ese marco, los análisis sobre una posible compra se concentraron en tres rutas principales: pedidos con entrega inmediata, producción bajo licencia con cambios limitados y un programa de cooperación de mayor alcance con adaptación extensa del avión para integrar subsistemas locales diseñados en la India.

La vía descrita como más probable consiste en solicitar aeronaves construidas en Rusia para equipar con rapidez de dos a tres escuadrones iniciales y, luego, iniciar entregas desde líneas de producción nacionales, con aviones similares o con una variante con personalización elevada, según lo planteado en las deliberaciones.
Como alternativa adicional, los niveles de personalización y la incorporación de subsistemas nacionales podrían crecer de manera gradual entre lotes sucesivos. Ese método se asemejaría al aumento significativo de aportes nacionales en el Su-30MKI a lo largo de más de 15 años de producción bajo licencia.
En ese proceso se combinó el uso de componentes diseñados en Rusia y fabricados bajo licencia con un número pequeño, pero creciente, de subsistemas concebidos localmente. En enero de 2026, al referirse a una posible variante del Su-57 con personalización profunda, el capitán de grupo de la Fuerza Aérea India M. J. Augustine Vinod indicó que esa combinación podría ofrecer un rendimiento elevado.
“Cuando combinas la aerodinámica excepcional del Su-57 y le añades la aviónica y los programas informáticos indios, tienes un avión mucho mejor que el F-35”, afirmó. En paralelo, fuentes indias han planteado de forma reiterada que una variante miniaturizada del radar AESA Virupaksha, en desarrollo para el Su-30MKI, podría integrarse en el Su-57.

Según lo publicado, ese radar utilizaría una antena de 950 mm de diámetro, alrededor de 2400 módulos transmisores/receptores y tecnologías de nitruro de galio para mejorar la eficiencia. Aun así, la capacidad de la industria india de ofrecer, para mediados de la década de 2030, un radar aerotransportado competitivo y otros subsistemas permanece bajo incertidumbre.
En febrero de 2025 se confirmó que se evaluaba un acuerdo de producción bajo licencia del Su-57, y once meses después el ministerio de Defensa indio confirmó, en enero de 2026, que esas conversaciones habían alcanzado una fase técnica avanzada. En junio de 2025 se informó que el ministerio de Defensa ruso presentó una oferta inusual para proporcionar acceso completo al código fuente del Su-57 dentro de un acuerdo de producción bajo licencia.
Seis meses más tarde, en diciembre, el director del Servicio Federal ruso de Cooperación Técnico-Militar, Dmitry Shugayev, aludió a la posibilidad de que esa ruta evolucionara hacia un programa plenamente conjunto. Ese esquema otorgaría a la India copropiedad de tecnologías clave y podría habilitar la exportación de una variante desarrollada de forma conjunta, con aviónica india, como alternativa a las versiones plenamente rusas.

Las propuestas de personalización y de autonomía elevada para operar y modificar la aeronave difieren de forma notable de los controles estrictos que proveedores occidentales han impuesto sobre sus cazas de quinta generación e incluso de cuarta generación.
