Amir Saeid Iravani, embajador iraní ante la ONU, sostiene que en el primer día de la “agresión premeditada y sin provocación previa contra Irán” atribuida a Estados Unidos e Israel cientos de civiles murieron o resultaron heridos. También afirma que los ataques apuntaron a infraestructuras civiles y que en una escuela murieron más de 100 niños.
Durante la sesión de emergencia del Consejo de Seguridad, Iravani declara: “La agresión y los crímenes atroces del régimen estadounidense y del régimen israelí, así como sus ataques deliberados y persistentes contra infraestructuras civiles, continúan”. Añade que “El número de civiles inocentes sigue aumentando. No se trata solo de un acto de agresión, sino de un crimen de guerra y un crimen contra la humanidad”.
