Según los servicios médicos, no hay constancia de heridos ni impactos directos en zonas residenciales tras la última salva de misiles balísticos iraníes lanzados contra el centro y el norte de Israel.
La policía afirma haber recibido informes de fragmentos de misiles e interceptores que han caído en la zona de Jerusalén, y el Servicio de Bomberos y Rescate dice que está respondiendo a una fuga de gas causada por la caída de metralla en Cisjordania.
Por su parte, el Comando del Frente Interior de las FDI afirma que los civiles de las zonas en las que han sonado las sirenas ya pueden abandonar los refugios antiaéreos, pero deben permanecer cerca de ellos.
