Según analistas que revisan datos de seguimiento de vuelos procedentes de fuentes abiertas, Estados Unidos empleó bombarderos furtivos B-2 en los ataques recientes contra Irán, de acuerdo con sus conclusiones a partir de la actividad observada y el cruce de registros disponibles públicamente sobre movimientos aéreos militares.
El dato lo difundió el fundador de la Military Air Tracking Alliance, un grupo integrado por cerca de 30 analistas de fuentes abiertas que estudia la actividad de vuelos militares y gubernamentales, con base en herramientas de rastreo y en la recopilación sistemática de señales y trayectorias detectadas.
Hasta el momento, funcionarios estadounidenses no confirmaron ese informe ni emitieron una validación pública de los hallazgos presentados por el equipo, por lo que la atribución del uso de esos aviones se mantiene sustentada en la información analizada por observadores externos.
Estados Unidos utilizó B-2, aeronaves avanzadas conocidas por su capacidad para lanzar enormes bombas antibúnker, en ataques contra instalaciones nucleares iraníes a finales de junio de 2025, en el contexto de la guerra entre Israel e Irán, según antecedentes recientes sobre el empleo de ese tipo de bombardero.
