“Cumpliremos con nuestro deber de confrontar la agresión”, afirma en un comunicado el jefe de Hezbolá, Naim Qassem, y agrega que su movimiento no abandonará “el campo del honor y la resistencia”. Con ese mensaje, el grupo fija su postura ante la ofensiva dirigida contra Irán, principal patrocinador del grupo terrorista.
Hasta el momento, el grupo terrorista no realizó ninguna acción desde que Estados Unidos e Israel iniciaron los ataques contra Irán ayer. Tampoco intervino durante la guerra de junio entre Israel e Irán, pese a la escalada regional, según la evolución de los hechos registrada en los últimos episodios.
En ese contexto, Hezbolá convoca una concentración de miles de personas en su bastión de los suburbios del sur de Beirut para expresar apoyo a Irán. La movilización se produce mientras las autoridades libanesas manifiestan temor a que el grupo decida intervenir en el conflicto y amplíe el alcance de la confrontación.
El presidente libanés, Joseph Aoun, declara tras una reunión de emergencia del Consejo Superior de Defensa que “la decisión de guerra y paz recae únicamente en el Estado libanés”. La afirmación marca la posición oficial ante el escenario abierto y apunta a reafirmar la potestad institucional sobre cualquier paso militar.
Hezbolá también pide a las mezquitas que reciten el Corán y que organicen ceremonias de duelo para recordar la muerte del exlíder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei. Estas conmemoraciones se prevén tanto en el suburbio de Beirut como en otras zonas del Líbano donde el grupo mantiene influencia.
Jamenei murió ayer mientras Estados Unidos e Israel lanzaban de forma conjunta una andanada de ataques continuos contra la República Islámica. Qassem, que sucedió a Hassan Nasrallah como jefe del grupo tras la muerte de este último en un ataque israelí en septiembre de 2024, califica el asesinato de Jamenei y de otros funcionarios iraníes como “la máxima expresión del crimen”.
En un comunicado posterior difundido ese mismo día, Hezbolá promete “continuar su yihad y resistencia, y a mantenerse firme y constante al lado de la República Islámica… para derrotar a los agresores arrogantes y tiránicos hasta que se logre la victoria final y completa”. El texto refuerza el alineamiento del grupo con Teherán ante la ofensiva.
La Agencia Nacional de Noticias, gestionada por el Estado libanés, informa de misiles iraníes dirigidos a Israel sobre el sur del Líbano, y señala que se oyeron explosiones mientras el ejército israelí intentaba interceptarlos. En paralelo, sin ofrecer una razón, la embajada de Estados Unidos en Beirut anuncia que mañana permanecerá cerrada.
El primer ministro del Líbano, Nawaf Salam, rechazó ayer la posibilidad de que el país se vea arrastrado a la guerra tras los ataques estadounidenses-israelíes contra Irán. Su postura se suma a las declaraciones de las autoridades que buscan evitar que el territorio libanés quede implicado en la escalada.
