Después de que Hezbolá lanzara un ataque con misiles durante la noche contra Israel, lo que provocó ataques israelíes generalizados contra el grupo terrorista en el Líbano, el primer ministro libanés, Nawaf Salam, calificó las operaciones militares de Hezbolá como “actos ilegales”.
“Declaramos la prohibición de las actividades militares de Hezbolá y limitamos su papel al ámbito político”, afirma Salam en un comunicado, en el que exige al ejército libanés que impida cualquier ataque de este tipo.
También subraya el “rechazo de Beirut a cualquier operación militar lanzada desde territorio libanés fuera del marco de los organismos legítimos”.
Salam subraya el compromiso de su Gobierno con el alto el fuego de 2024 con Israel, que puso fin a la operación terrestre israelí en el Líbano contra Hezbolá, y pide que se reanuden las conversaciones con Israel.
El sábado, Salam escribió en X que su Gobierno “no permitirá que nadie arrastre al país a aventuras que amenacen su seguridad y unidad”.
