El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, afirma que su país realiza esfuerzos diplomáticos “intensos” para poner fin al conflicto que agita Oriente Medio, desencadenado por los ataques israelíes y estadounidenses contra Irán. “Los ataques contra Irán y los ataques con misiles y drones kamikaze [por parte de Irán] contra los países vecinos del Golfo han alimentado la inestabilidad”, sostiene.
“A través de una diplomacia orientada a la paz, estamos realizando intensos esfuerzos para resolver los problemas en la mesa de negociaciones”, añade Erdogan en un discurso televisado. La declaración sitúa el foco en la vía diplomática mientras describe el impacto regional de las acciones militares citadas en su intervención.
Según fuentes del Ministerio, el ministro de Asuntos Exteriores turco, Hakan Fidan, se reunió antes con el enviado de Washington para Siria, Tom Barrack. También habló con su homóloga británica, Yvette Cooper, para discutir “la situación actual de la seguridad en la región” y evaluar “en detalle” los “esfuerzos diplomáticos que podrían emprenderse para poner fin a las hostilidades y establecer la estabilidad”.
Asimismo, Fidan abordó los acontecimientos regionales con el primer ministro de Qatar, el jeque Mohammed bin Abdulrahman Al Thani, con su homólogo griego, Giorgos Gerapetritis, y con Nechirvan Barzani, presidente de la región autónoma del Kurdistán iraquí. Turquía integra la OTAN junto con Estados Unidos.
El texto señala que las relaciones de Turquía con Israel se rompieron durante la guerra de Gaza. Esa referencia acompaña el repaso de los contactos diplomáticos mencionados y el contexto regional en el que Ankara dice actuar.