El canciller alemán, Friedrich Merz, advirtió que la guerra en Oriente Medio no debe desembocar en el colapso del Estado iraní, al señalar que un escenario de ese tipo tendría consecuencias directas para Europa en materia de seguridad, energía y migración.
“Una guerra sin fin no nos beneficia. Lo mismo se aplica al colapso del Estado iraní o a los conflictos por poder librados en suelo iraní”, afirmó Merz en un comunicado.
El jefe del Gobierno alemán sostuvo que una desintegración del Estado iraní generaría efectos de gran alcance para Europa. Entre ellos mencionó riesgos para la seguridad del continente, alteraciones en el suministro energético y nuevas olas migratorias.
Merz aseguró que Alemania comparte con Estados Unidos e Israel los objetivos relacionados con el programa nuclear y de misiles de Irán. También mencionó las amenazas de Teherán contra Israel y su apoyo a grupos armados aliados en la región.
“El pueblo iraní tiene derecho a decidir libremente su propio destino”, señaló el canciller.
No obstante, subrayó que la caída total del Estado iraní provocaría un escenario de caos. Durante una intervención en una feria comercial en Múnich, advirtió que Europa no quiere repetir una situación similar a la vivida en Siria.
“No queremos ver aquí un escenario como el de Siria. Queremos que este Estado sea capaz de funcionar por sí mismo”, afirmó.
Merz indicó que ha transmitido este mensaje tanto a Washington como al Gobierno israelí en distintas conversaciones, en las que pidió crear condiciones que permitan estabilizar Irán lo antes posible.
“Naturalmente, nosotros mismos tenemos un gran interés en ello para evitar nuevas oleadas de refugiados procedentes de la región”, añadió.
