Una semana después del inicio de la campaña militar contra Irán, el ejército israelí anunció que completó ataques contra más de 400 infraestructuras consideradas terroristas del régimen iraní. Entre los objetivos alcanzados figura el búnker subterráneo del líder supremo Alí Jamenei, que fue eliminado durante los bombardeos.
La operación más relevante de las últimas 24 horas fue el ataque contra el centro de mando superior del régimen. Según mandos militares israelíes, el complejo estaba situado bajo varios barrios de Teherán y se extendía a gran profundidad bajo la superficie.
Para destruir la instalación, la fuerza aérea israelí desplegó 50 aviones de combate que lanzaron unas 100 municiones guiadas contra el complejo. El objetivo era neutralizar un centro de mando considerado de alto valor estratégico.
El ejército israelí indicó que el búnker fue identificado gracias a la cartografía elaborada por los servicios de inteligencia. El complejo se extendía bajo calles enteras y estaba diseñado para resistir ataques a gran escala.
El portavoz del ejército israelí, el subteniente general Efi Defrain, afirmó este viernes que la instalación era “un búnker subterráneo de gran envergadura situado bajo varios barrios residenciales de Teherán, a decenas de metros de profundidad”.
Según Defrain, el complejo era el lugar desde el que Jamenei planeaba dirigir la guerra contra Israel. “Se trata del búnker secreto desde el cual iba a dirigir las operaciones contra Israel, pero fue destruido antes de que pudiera utilizarse”, declaró.
El portavoz añadió que los altos mandos iraníes continuaban utilizando la instalación porque la consideraban un refugio seguro. “Pensaban que era un lugar protegido, pero se equivocaron”, señaló.
Mientras continúan los bombardeos, mandos israelíes indicaron que el ejército mantiene planes de ataque para las próximas semanas y que prepara diferentes escenarios para la evolución del conflicto. También informaron que se están evaluando los resultados del ataque contra el complejo subterráneo.
