El Comando del Frente Interno de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) explicó que las alertas tempranas más breves emitidas durante los ataques con misiles iraníes de la noche del viernes no se debieron a fallas técnicas, sino a factores operativos relacionados con la detección de los proyectiles.
En un comunicado, el Ejército indicó que la detección de andanadas y lanzamientos depende de múltiples variables en el terreno. Por esa razón, no siempre es posible ofrecer largos márgenes de tiempo entre la notificación previa enviada a los teléfonos móviles y la activación de las sirenas.
Durante los ataques del viernes por la noche, el Comando del Frente Interno emitió avisos con entre uno y tres minutos de anticipación. El margen habitual suele oscilar entre cuatro y ocho minutos.
En cambio, los ataques registrados en la madrugada del sábado tuvieron un intervalo de entre tres y siete minutos entre la alerta temprana y la sirena, un rango que el Ejército considera dentro de lo normal.
Las FDI señalaron que, en determinadas circunstancias, la advertencia puede llegar poco antes de que suenen las sirenas. También aclararon que existen escenarios en los que las sirenas pueden activarse sin notificación previa, según las condiciones operativas del momento.
El Ejército agregó que el Comando del Frente Interno envía las notificaciones a los teléfonos móviles de las zonas afectadas “lo antes posible” como parte de su política de aviso público.
El sistema de alertas depende de la detección de lanzamientos desde Irán y de la fase de vuelo que alcanza cada misil. Ese proceso determina el momento en que se emite la advertencia, lo que explica que en algunos casos el aviso llegue con escaso margen antes de la sirena.
Algunos reportes no verificados atribuyeron las advertencias más cortas a daños sufridos por radares estadounidenses en la región tras ataques iraníes. Sin embargo, esa hipótesis resulta improbable. Los sistemas de radar afectados sufrieron daños días antes y no durante los ataques de la noche del viernes o la madrugada del sábado, que en su mayoría presentaron tiempos de alerta habituales.
