La Fuerza Aérea de Israel atacó en los últimos días dos de los sitios de producción de misiles balísticos más importantes de Irán, según informó el ejército israelí, que aseguró haber entrado en una nueva fase de la operación militar contra la infraestructura estratégica del régimen.
En un comunicado, el portavoz de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), general de brigada Effie Defrin, afirmó que la ofensiva se amplió contra los principales centros de producción militar iraníes. Uno de los bombardeos alcanzó el jueves instalaciones del complejo militar de Parchin, al sur de Teherán.

De acuerdo con las FDI, los objetivos en Parchin incluyeron fábricas de explosivos para ojivas de misiles balísticos, complejos destinados a producir materias primas para motores de misiles, una instalación para mezclar y moldear esos motores y un centro dedicado a la investigación, desarrollo, ensamblaje y fabricación de misiles de crucero avanzados.
En otro ataque lanzado durante la noche en la zona de Shahrud, a unos 2.000 kilómetros de Israel, el ejército aseguró haber golpeado una planta de producción de misiles balísticos del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán.
“Esta es la instalación donde se fabricaron la mayoría de los misiles disparados contra Israel”, sostuvo Defrin.
Las FDI señalaron que cientos de cazas de la Fuerza Aérea participaron en los ataques contra ambos emplazamientos. Según la evaluación militar israelí, en los meses previos a la guerra Irán había intensificado los trabajos para reconstruir su capacidad de fabricación de misiles y producía decenas de proyectiles al mes.

El ejército israelí añadió que esa capacidad mantenía una tendencia de crecimiento y que podía llegar a escalar hasta cientos de misiles balísticos mensuales.
Con base en sus estimaciones, las FDI sostienen que los bombardeos sobre Parchin y Shahrud provocaron daños significativos en la capacidad iraní de producir misiles y retrasaron durante años esos programas.
Funcionarios de inteligencia israelíes agregaron que, además del golpe a la industria de misiles, la capacidad de Irán para rearmar a sus grupos aliados también quedó afectada, debido a que esas organizaciones dependían en gran medida del suministro iraní de drones, misiles antitanque y armamento naval.
