Las Fuerzas de Defensa de Israel aseguraron que el ataque aéreo contra un hotel de Beirut, donde murieron al menos cuatro personas, tuvo como objetivo a comandantes clave de la Guardia Revolucionaria de Irán.
Según el ejército israelí, los blancos eran integrantes del Cuerpo del Líbano de la Fuerza Quds, la rama extraterritorial del CGRI. Israel sostuvo que esos mandos operaban desde territorio libanés para impulsar planes terroristas contra el Estado de Israel y sus ciudadanos.
Las FDI señalaron que el régimen iraní actúa de forma sistemática entre la población civil tanto en Irán como en Líbano y lo acusaron de explotar a los residentes y usarlos como escudos humanos para avanzar en sus objetivos.
El ejército israelí añadió que, antes del bombardeo, aplicó distintas medidas para reducir el riesgo para la población civil. Entre ellas mencionó el uso de armamento de precisión y vigilancia aérea.
