El ejército israelí aseguró que durante la noche profundizó su avance en el sur del Líbano como parte de una “postura de defensa avanzada reforzada”, en medio de la escalada abierta hace una semana tras el inicio de los ataques de Hezbolá contra Israel.
Según las Fuerzas de Defensa de Israel, tropas de la 7.ª Brigada Blindada, bajo mando de la 36.ª División, entraron en la zona de Rab al-Thalathine, al oeste de la localidad fronteriza israelí de Misgav Am. El objetivo de la operación, de acuerdo con la versión militar, es localizar y destruir infraestructura y operativos de Hezbolá en esa aldea libanesa.
Antes del ingreso de las fuerzas terrestres, el ejército afirmó que lanzó numerosos bombardeos aéreos y ataques de artillería sobre el área.
“Esta operación forma parte del esfuerzo por establecer una defensa avanzada que cree una capa adicional de seguridad para los residentes del norte”, señalaron las FDI.
En el balance difundido por Israel, el ejército sostuvo que en la última semana golpeó más de 700 objetivos en territorio libanés, de los cuales 120 fueron atacados en el último día. También afirmó que más de 30 edificios de varios pisos en Beirut, que atribuye a Hezbolá, quedaron destruidos en los bombardeos.
Las FDI estimaron además que más de 300 miembros de Hezbolá y de otros grupos terroristas murieron en esos ataques.
