El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, pidió a los líderes iraquíes mantener y reforzar la protección de la embajada estadounidense tras las protestas violentas desatadas por la guerra entre Washington e Israel contra Irán.
Durante una llamada con el primer ministro Mohammed Shia al-Sudani, Rubio “reiteró la importancia de que el Gobierno iraquí tome todas las medidas posibles para salvaguardar al personal y las instalaciones diplomáticas estadounidenses”, según declaró el portavoz del Departamento de Estado, Tommy Pigott.
Rubio además “condenó enérgicamente los ataques terroristas perpetrados por Irán y las milicias terroristas alineadas con Irán en Irak, incluida la región del Kurdistán iraquí”, añadió Pigott.
Irán ha atacado a militantes kurdos iraníes en territorio iraquí, después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, afirmara que respaldaría una ofensiva de esos grupos dentro de Irán.
Más tarde, Trump se retractó y aseguró que no apoyaba una ofensiva kurda.
Teherán mantiene influencia en Irak, país con el que comparte una mayoría chií. En ese contexto, manifestantes han intentado irrumpir en la Zona Verde de Bagdad, donde están ubicadas las embajadas de Estados Unidos y de otros países, además de edificios clave del Gobierno.
La semana pasada, las autoridades acusaron a los manifestantes de disparar munición real, lo que hirió al personal de seguridad encargado de resguardar el área.
En las últimas semanas, Trump advirtió a dirigentes iraquíes que no sustituyan a Sudani por Nouri al-Maliki, un político con estrechos vínculos con Irán.
Maliki, ex primer ministro cuya relación con Washington se deterioró durante la guerra de Irak, dijo antes a la AFP que no retiraría su candidatura.