El Consejo Federal de Suiza confirmó que la compra prevista de cazas F-35A de quinta generación se redujo de 36 a 30 unidades, al considerar que esa es la cantidad máxima que puede cubrirse dentro del marco financiero aprobado en las urnas.
El Consejo Federal de Suiza confirmó que la compra prevista de cazas F-35A de quinta generación se redujo de 36 a 30 unidades, al considerar que esa es la cantidad máxima que puede cubrirse dentro del marco financiero aprobado en las urnas.
El gobierno suizo atribuyó el recorte al aumento de costos asociado a la inflación y al encarecimiento de las materias primas. “EE. UU. está reclamando costes adicionales por la inflación, la evolución de los precios de las materias primas y otros factores”, informó.
EE. UU. está reclamando costes adicionales por la inflación, la evolución de los precios de las materias primas y otros factores
La adquisición había sido autorizada con un tope de 6.000 millones de francos suizos, calculado sobre la base del índice de precios al consumo de enero de 2018. Ajustada por inflación, esa cifra ascendía a unos 6.429 millones de francos suizos al cierre de 2025, equivalentes a 8.225 millones de dólares, una suma que ya no alcanza para cubrir las 36 aeronaves previstas en el plan original.

La Fuerza Aérea Suiza anunció el 30 de junio de 2021 el resultado de la licitación para incorporar una nueva generación de aviones de combate. El F-35A fue elegido para reemplazar a los F-5E/F y a los F-18C/D.
Como único caza de quinta generación en producción dentro del mundo occidental, el F-35 se ha impuesto en todas las licitaciones en las que ha competido con amplios márgenes. En el caso suizo, su selección llegó después del triunfo obtenido en Bélgica y antes de nuevas victorias en Finlandia y Canadá.
En octubre de 2023 también se confirmó que el Ministerio de Defensa suizo destinaría más de 330 millones de dólares a la modernización de varios aeródromos para recibir a los nuevos cazas. Las obras contemplan infraestructura en las bases de Payerne, cerca de Ginebra; Meiringen, cerca de Interlaken; y Emmen, en el cantón de Lucerna, en el centro del país.
Recorte de F-35A en Suiza por inflación y límites del presupuesto aprobado
Debido a que las dimensiones del F-35A son comparables a las del F-18, parte de las instalaciones existentes podrá reutilizarse, lo que habría permitido contener una parte de los gastos. Aun así, la infraestructura de entrenamiento, las instalaciones técnicas y los dispositivos de seguridad sí han exigido cambios de mayor alcance.
La transición operativa del F-18 al F-35 tampoco se perfila como un proceso simple. Los requerimientos de mantenimiento del nuevo caza superan ampliamente a los de su antecesor, lo que repercute en niveles de disponibilidad considerablemente más bajos.

La elección del F-35 ha recibido críticas dentro de Suiza por su posible impacto sobre la neutralidad del país. Uno de los principales cuestionamientos apunta al alto grado de interconexión de la aeronave con las Fuerzas Armadas de Estados Unidos y con otros operadores extranjeros, además del uso de un sistema logístico común de alcance global.
La elección del F-35 ha recibido críticas dentro de Suiza por su posible impacto sobre la neutralidad del país.
Esa dependencia ha alimentado dudas sobre la autonomía real de los países compradores. Entre las preocupaciones expuestas figura la posibilidad de que Estados Unidos pueda desactivar de forma remota F-35 operados por fuerzas extranjeras, presumiblemente a través de los sistemas logísticos centralizados ALIS y ODIN.
A mediados de febrero, el ministro de Defensa neerlandés, Gijs Tuinman, declaró que los operadores extranjeros disponían de una opción para “rompieran” su código y permitir el uso de software de terceros al margen de las restricciones fijadas por Lockheed Martin. Sin embargo, la viabilidad de esa alternativa sigue bajo cuestionamiento.
Pese a esas objeciones, las ventajas de rendimiento del F-35 frente a otros cazas rivales, en especial frente a modelos europeos como el Eurofighter y el Rafale, han pesado más en varias decisiones de compra. Esa superioridad ha llevado a varios clientes a aceptar un margen de autonomía menor a cambio de una capacidad de combate significativamente superior.
Autonomía, neutralidad y rendimiento del F-35 en el debate suizo y europeo
Pese a esas objeciones, las ventajas de rendimiento del F-35 frente a otros cazas rivales, en especial frente a modelos europeos como el Eurofighter y el Rafale, han pesado más en varias decisiones de compra.
A ello se suma que las bases tecnológicas e industriales de Europa siguen lejos de ofrecer un caza con capacidades comparables en un horizonte cercano, mientras el F-35 continúa avanzando mediante programas de modernización incremental.
