El primer ministro de Irak, Mohammed Shia al-Sudani, trasladó al secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, que su país no debe convertirse en una plataforma para operaciones militares en la guerra contra Irán.
Irak comparte frontera con Irán, blanco de los ataques lanzados por Estados Unidos e Israel desde el 28 de febrero. También tiene salida al Golfo, una zona que la República Islámica ha golpeado con misiles y drones.
En las primeras horas de la guerra, el espacio aéreo iraquí quedó atravesado por cazas y misiles llegados desde distintas direcciones.
Durante una llamada telefónica con Rubio, Sudani remarcó “la importancia de garantizar que el espacio aéreo, el territorio y las aguas iraquíes no se utilicen para ninguna acción militar dirigida contra países vecinos o la región”, de acuerdo con la oficina de medios del primer ministro.
En esa conversación, el jefe del Gobierno iraquí también rechazó “cualquier intento de arrastrar al país a los conflictos en curso”, además de “las violaciones de su espacio aéreo por parte de cualquier actor”.
Irak, durante años escenario de la confrontación indirecta entre Washington y Teherán, quedó expuesto a la guerra desde el comienzo. Ataques atribuidos a Estados Unidos e Israel alcanzaron a facciones respaldadas por Irán, mientras esos grupos se adjudicaron después ofensivas contra bases estadounidenses en Irak y en otros puntos de la región.
Por su parte, el portavoz del Departamento de Estado, Tommy Pigott, afirmó que Rubio “condenó enérgicamente los ataques terroristas de Irán y de grupos terroristas de milicias alineadas con Irán en Irak”, incluida la región del Kurdistán.
Según esa versión, Rubio además pidió a Irán adoptar “todas las medidas posibles para salvaguardar al personal y las instalaciones diplomáticas de EE. UU”..
El sábado, sistemas de defensa aérea interceptaron cohetes lanzados contra la embajada estadounidense en Bagdad.
En paralelo, las defensas aéreas de Estados Unidos interceptan ahora drones casi todos los días sobre Erbil, capital del Kurdistán iraquí, donde también funciona un complejo consular de Washington.
