El jefe de seguridad iraní, Ali Larijani, afirmó que el estrecho de Ormuz será una vía de paz y prosperidad para todos o un escenario de derrota y sufrimiento para los “belicistas”, según una publicación difundida en X.
La declaración se produjo en medio de la escalada en torno a esta ruta clave para el tránsito mundial de petróleo, que ha quedado prácticamente cerrada después de que buques en la zona fueran alcanzados por ataques iraníes tras los bombardeos de Estados Unidos e Israel contra la República Islámica.
Teherán ya había amenazado con bloquear el estrecho de Ormuz como respuesta a cualquier agresión militar.