El enviado especial de Estados Unidos, Steve Witkoff, afirmó que podría viajar a Israel la próxima semana junto con Jared Kushner para coordinar con el gobierno israelí asuntos relacionados con Irán, aunque advirtió que la visita aún no está cerrada.
En una entrevista con CNBC, Witkoff negó que el viaje previsto inicialmente para esta semana se hubiera frustrado por molestia de Washington ante los ataques de Israel contra instalaciones iraníes de producción de petróleo.
“Probablemente hagamos ese viaje la próxima semana, pero por ahora no estamos seguros”, declaró.
Consultado sobre si los objetivos de guerra de Israel coinciden con los de Washington, en medio de la insistencia de Jerusalén sobre un cambio de régimen en Irán, Witkoff respondió que ambos gobiernos persiguen el mismo fin.
“Israel es un país de una sola bomba. Una sola bomba los elimina”, dijo, sin ofrecer más detalles.
Witkoff sostuvo además que Irán no ha mostrado disposición a retomar negociaciones desde que Estados Unidos e Israel lanzaron la guerra el 28 de febrero.
“Estoy seguro de que el presidente estaría abierto a ello, pero ahora mismo importa la paz a través de la fuerza. Gente como los iraníes solo entiende una cosa: una mala alternativa si no hacen lo que el presidente les ha pedido que hagan”, afirmó.
Según Witkoff, Irán construyó un “escudo misilístico ofensivo” para resguardar su programa nuclear y ha desestabilizado a toda la región, al tiempo que ha ido perdiendo a sus aliados desde el inicio de la guerra.
Durante la entrevista, Witkoff también enfrentó preguntas sobre la justificación estadounidense para la guerra, después de haber asegurado el año pasado que el programa nuclear iraní había sido aniquilado.
En respuesta, afirmó que Estados Unidos ha “destruido casi toda su capacidad de enriquecimiento y su capacidad de conversión”, en una formulación que supone un reconocimiento de que el programa iraní no había sido eliminado por completo.
El funcionario añadió que Irán ha impedido el acceso de monitores de la ONU a sus instalaciones nucleares desde los ataques lanzados el año pasado por Estados Unidos e Israel.
“Si todo era solo con fines civiles, como dijeron, ¿por qué no permitirían observadores en su país? No los permiten porque allí están ocurriendo cosas malas”, dijo.
Witkoff también aseguró que Irán posee 460 kilogramos de uranio enriquecido al 60%, un nivel que, según él, no tiene utilidad civil. “A menos que estés buscando un arma”, señaló.
“Podrían fácilmente haber tomado el material enriquecido al 60% y haber hecho con él una bomba sucia”, sostuvo. Esa afirmación, sin embargo, contrasta con la postura de Washington, que asegura haber destruido por completo las instalaciones necesarias para ese proceso el año pasado.
Sobre los reportes que apuntan a que Rusia estaría compartiendo inteligencia con Irán en contra de Estados Unidos, Witkoff dijo que Moscú lo ha negado.
“Esperemos que no estén compartiendo… Podemos aceptar su palabra”, declaró.
