La administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pidió a Israel que no lance nuevos ataques contra instalaciones de petróleo o energía en Irán, según un informe de Channel 12 News. La solicitud llegó después de reportes previos sobre el malestar de la Casa Blanca por el reciente bombardeo israelí contra instalaciones petroleras en Teherán.
El mensaje de Washington fue trasladado a la cúpula política israelí y también al jefe del Estado Mayor de las Fuerzas de Defensa de Israel, el teniente general Eyal Zamir, de acuerdo con la cadena, que citó a tres fuentes al tanto del asunto.
Según esas fuentes, la administración estadounidense expuso tres motivos centrales para pedir que cesen este tipo de ataques.
El primero, según el informe, es que los golpes contra la infraestructura energética terminan afectando a la población iraní. Funcionarios estadounidenses sostuvieron que una parte importante de esa población rechaza al régimen iraní y respalda la campaña en su contra, por lo que atacar ese sector podría empujar a los iraníes a alinearse con sus gobernantes.
Tras el ataque israelí, autoridades medioambientales iraníes pidieron a la población permanecer en interiores para evitar problemas respiratorios y otros efectos sobre la salud.
La segunda razón que, según Channel 12, planteó la administración Trump es la expectativa de cooperar con un eventual futuro gobierno iraní en el sector petrolero una vez terminada la guerra. El informe recuerda que, después de la captura por parte de Estados Unidos del presidente venezolano Nicolás Maduro el mes pasado, la administración Trump tomó medidas para asegurar y explotar las reservas de crudo de Venezuela.
El tercer motivo es el temor de funcionarios estadounidenses a que una respuesta iraní contra ataques a instalaciones petroleras desemboque en ofensivas de gran escala contra infraestructura de petróleo y energía en todo el Golfo, con el riesgo de abrir una crisis económica.
Una de las fuentes citadas por Channel 12 afirmó que Trump considera los ataques contra instalaciones de energía y petróleo en Irán como una “opción apocalíptica” y que solo deberían usarse si Irán ataca primero instalaciones petroleras en el Golfo.
