El papa León XIV calificó al sacerdote maronita Pierre al-Rai, muerto esta semana por fuego israelí en el sur del Líbano, como “un verdadero pastor que siempre estuvo al lado de su pueblo”.
Durante su audiencia semanal en la Plaza de San Pedro, en el Vaticano, el pontífice recordó al religioso de Qlayaa y destacó su actuación cuando varios de sus feligreses resultaron heridos por un bombardeo.
“El padre Pierre fue un verdadero pastor que siempre estuvo al lado de su pueblo con el amor y el sacrificio de Jesús, el Buen Pastor”, dijo León.
El sacerdote murió el lunes después de que la casa en la que se encontraba fuera alcanzada por fuego de un tanque israelí, según medios estatales libaneses y una fuente médica. Qlayaa, una aldea fronteriza de mayoría cristiana, no se había visto envuelta hasta entonces en el conflicto entre el grupo terrorista Hezbolá e Israel.
La Agencia Nacional de Noticias del Líbano (NNA) informó que una vivienda de la localidad fue “alcanzada dos veces consecutivas por bombardeo de artillería de un tanque Merkava hostil” el lunes. León ya había difundido antes un mensaje en el que lamentó la muerte del sacerdote.
“En cuanto oyó que algunos de sus feligreses habían resultado heridos en un bombardeo, corrió a ayudarlos sin dudarlo”, afirmó el papa. “Que la sangre que derramó sea una semilla de paz para el amado Líbano”.
El pontífice añadió: “Estoy cerca de todo el pueblo libanés en este tiempo de dura prueba”. León había visitado Líbano a finales del año pasado.
En su intervención, también rezó por la paz en Irán y en todo Oriente Medio, “especialmente por las numerosas víctimas civiles, incluidos muchos niños inocentes”.
León no mencionó ningún hecho concreto, entre ellos el ataque mortal contra una escuela de niñas en el sur de Irán que, según Teherán, dejó 150 estudiantes muertos. Israel negó su responsabilidad y el ejército de Estados Unidos aseguró que investiga el caso.
