Al menos 25 ataques iraníes tuvieron como objetivo instalaciones estadounidenses o lugares que albergan personal militar de Estados Unidos en Oriente Medio desde el inicio de la guerra, según un análisis de AFP.
Estados Unidos e Israel iniciaron el 28 de febrero una campaña de bombardeos contra Irán con el objetivo de derrocar al régimen clerical y destruir sus programas nuclear y de misiles balísticos. Teherán respondió con lanzamientos de misiles y drones contra Israel y distintos puntos de la región.
Entre el 28 de febrero y el 11 de marzo hasta las 5 p. m. en Israel, cuatro de los ataques iraníes apuntaron contra embajadas o consulados de Estados Unidos en Arabia Saudita, Kuwait e Irak. Los otros 21 ataques con misiles o drones se dirigieron contra 13 instalaciones militares que albergan personal estadounidense.
Entre los objetivos se encontraron la Base Aérea Prince Sultan en Arabia Saudita y el aeropuerto de Erbil en Irak, que alberga una base estadounidense. Ambos lugares recibieron al menos cuatro ataques. La Base Aérea de Al-Udeid en Qatar y la Base Aérea de Al Dhafra en los Emiratos Árabes Unidos también fueron blanco de ataques en al menos dos ocasiones cada una.
El recuento no incluye siete ataques que Irán observó o reivindicó contra radares o sistemas de defensa antimisiles THAAD de Estados Unidos operados por fuerzas estadounidenses o por Estados del Golfo.
AFP confirmó daños en 12 ataques contra instalaciones militares vinculadas a Estados Unidos mediante el análisis de imágenes satelitales. La imagen más reciente corresponde al 5 de marzo, antes de que proveedores estadounidenses de imágenes de alta resolución impusieran restricciones para proteger a sus aliados.
The New York Times informó el miércoles que 17 emplazamientos estadounidenses sufrieron daños por los ataques iraníes. El informe, basado en imágenes satelitales comerciales, material verificado en redes sociales, funcionarios estadounidenses y medios estatales iraníes, menciona bases militares, infraestructuras de comunicaciones, sistemas de defensa antiaérea y sedes diplomáticas.
Funcionarios militares citados por el diario señalaron que la intensidad de los ataques evidenció que Teherán estaba más preparado para la guerra de lo que Washington había previsto.
Entre los sitios afectados figura el puerto de Shuaiba en Kuwait. Allí, un dron impactó el 1 de marzo contra una estructura que albergaba a militares estadounidenses y mató a seis de ellos. Imágenes satelitales mostraron que el techo del edificio quedó parcialmente colapsado.
El Pentágono informó el domingo que un séptimo militar estadounidense murió en otro ataque iraní contra una base de Estados Unidos en Arabia Saudita.

El costo financiero de los daños resulta difícil de calcular. Sin embargo, un ataque contra el cuartel general de la Quinta Flota de Estados Unidos en Baréin causó cerca de 200 millones de dólares en pérdidas. Otro ataque contra un emplazamiento estadounidense en Jordania dañó equipos valorados en unos 500 millones de dólares, según el informe, que cita a un funcionario del Congreso estadounidense y documentos presupuestarios militares y de contratistas.
Analistas citados por The New York Times señalaron que algunos radares afectados resultarán difíciles de reemplazar. Sin embargo, estiman que la inteligencia estadounidense no sufrirá un impacto significativo debido a la redundancia de los sistemas de sensores.
En paralelo, casi 30 ataques tuvieron como objetivo infraestructuras energéticas en Oriente Medio entre el inicio de la guerra y el 11 de marzo. Más de la mitad fueron ejecutados por Irán.
AFP contabilizó 16 ataques iraníes contra campos o complejos de petróleo y gas en siete Estados del Golfo. Entre los objetivos figura la zona industrial de los Emiratos Árabes Unidos que alberga la refinería de Ruwais, una de las mayores del mundo, que cerró el martes como medida de precaución.
