Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) reconocieron que fue un error no informar con antelación al público sobre el gran ataque de cohetes y drones que Hezbolá lanzó durante la noche contra el norte del país, sobre todo después de que las evaluaciones israelíes sobre la ofensiva prevista se filtraran en redes sociales y fueran recogidas por medios internacionales.
Según el ejército, existían indicios de que Hezbolá preparaba un ataque de mayor escala que los habituales. Sin embargo, las FDI no lo consideraron un hecho excepcional, dado que el grupo ya había disparado cientos de cohetes contra Israel en el contexto de la guerra con Irán.
La información sobre esos indicios comenzó a circular en redes sociales a última hora de la tarde. A partir de ello, varios consejos regionales del norte de Israel avisaron a sus residentes que se esperaba fuego intenso desde Líbano. CNN también informó, citando a funcionarios israelíes, que Israel preveía una posible “expansión significativa” de los ataques de Hezbolá e Irán.
Footage shows Hezbollah's large rocket barrage on northern Israel this evening. Around 100 rockets were fired, according to IDF assessments. pic.twitter.com/8wuG6J8kgg
— Emanuel (Mannie) Fabian (@manniefabian) March 11, 2026
Fuentes militares admitieron que las FDI debieron actuar con mayor transparencia ante la población israelí respecto de las evaluaciones previas a la andanada, especialmente cuando esa información ya circulaba en internet. Según dijeron, hacerlo era importante para preservar la confianza pública.
El ejército sí comenzó a comunicar la situación a las autoridades locales del norte poco antes del inicio del ataque de Hezbolá. No obstante, funcionarios de las FDI admitieron que esa actualización llegó demasiado tarde y que la población debió haber sido advertida mucho antes.
Las FDI señalaron que investigarán lo ocurrido y que sacarán conclusiones del incidente. También afirmaron que, en adelante, buscarán informar al público antes de posibles ataques de gran magnitud.
De acuerdo con el ejército israelí, el ataque de Hezbolá incluyó unos 200 cohetes y cerca de 20 drones. Las FDI sostienen que esa cifra representa solo un tercio de lo que el grupo había planeado inicialmente.
La gran mayoría de los 200 cohetes fue interceptada o cayó en zonas abiertas. Dos proyectiles impactaron en áreas residenciales, causaron daños materiales e hirieron levemente a dos personas. Casi todos los drones también fueron interceptados, salvo uno que cayó cerca de una comunidad fronteriza sin explotar, según el ejército.
Antes de la andanada, las FDI afirmaron haber ejecutado varias acciones para frustrar el ataque, entre ellas bombardeos contra al menos uno de los lanzacohetes y varios centros de mando de Hezbolá en Líbano.
Una vez iniciado el lanzamiento de cohetes, el ejército israelí atacó los lanzadores que logró identificar y aseguró que destruyó alrededor de la mitad de ellos.
Las FDI indicaron además que, desde el 2 de marzo, cuando Hezbolá empezó a atacar a Israel en respuesta a la muerte del difunto líder supremo de Irán, Alí Jamenei, el grupo ha disparado unos 100 cohetes diarios.
Según el ejército, dos tercios de esos cohetes estuvieron dirigidos contra fuerzas israelíes desplegadas en el sur del Líbano y a lo largo de la frontera, mientras que el tercio restante tuvo como objetivo territorio israelí.
En ese mismo periodo, Hezbolá también lanzó más de 100 drones contra Israel. De acuerdo con las FDI, la gran mayoría fue derribada por la Fuerza Aérea israelí.
