El líder supremo de Irán, el ayatolá Mojtaba Jamenei, afirmó que Teherán debe aprovechar la ventaja estratégica que supone el cierre del estrecho de Ormuz y advirtió que los ataques iraníes contra países árabes del Golfo continuarán. También sostuvo que todas las bases de Estados Unidos en la región deben ser cerradas porque serán atacadas.
La declaración, la primera desde su nombramiento, fue leída por un presentador en la televisión estatal iraní. Jamenei no apareció en cámara, mientras persisten evaluaciones que apuntan a que resultó herido en la primera oleada de la guerra.
En el mensaje, prometió vengar a los muertos del conflicto, entre ellos las víctimas de un ataque contra una escuela. Además, aseguró que Irán “obtendrá una compensación” de su enemigo, en alusión a Estados Unidos.
Según la declaración, si Washington se niega a otorgarla, Irán “tomará sus activos” o los destruirá en la misma medida. Jamenei presentó esa postura como parte de la respuesta iraní en medio de la escalada militar en la región.
