Mojtaba Jamenei, designado el domingo como nuevo líder supremo de Irán, amenazó este jueves con vengar a los muertos de la guerra contra Estados Unidos e Israel, en un mensaje difundido por la televisión estatal y leído por un presentador, no por el propio dirigente.
“Aseguro a todos que no descuidaremos vengar la sangre de sus mártires”, decía la declaración atribuida a Jamenei, la primera desde que fue elevado al máximo cargo de la República Islámica tras la muerte de su padre, Alí Jamenei, en los bombardeos lanzados por Washington y Jerusalén.
El mensaje se emitió sin imagen ni voz del nuevo jefe del régimen. Mojtaba Jamenei, de 56 años, no ha comparecido en público desde su nombramiento. Autoridades iraníes sostuvieron en días previos que sufrió heridas leves en medio de la guerra, pero la cadena estatal no explicó por qué su pronunciamiento apareció únicamente en boca de un conductor.
En el texto, Jamenei aseguró que la represalia ya comenzó, aunque advirtió que no se detendrá. “Una cantidad limitada de esta venganza ya ha tomado forma concreta, pero hasta que se logre por completo, este asunto permanecerá entre nuestras prioridades”, afirmaba la declaración. “Buscaremos una compensación del enemigo y, si se niegan, tomaremos tanta de su propiedad como determinemos y, si eso no es posible, destruiremos la misma cantidad de su propiedad”, añadía.

Según el Ministerio de Salud iraní, hasta el 8 de marzo la guerra había dejado más de 1.200 muertos y más de 10.000 civiles heridos.
La actual escalada comenzó el 28 de febrero, cuando Israel mató al ayatolá Alí Jamenei en un ataque aéreo que marcó el arranque de la ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel contra Irán. Desde entonces, el conflicto se expandió por Oriente Medio.
Teherán respondió con misiles y drones contra territorio israelí y contra intereses estadounidenses desplegados en la región. Además, cerró de facto el estrecho de Ormuz, una arteria clave para el comercio energético mundial por la que circula cerca de una quinta parte del petróleo del planeta.
La declaración atribuida a Mojtaba Jamenei también exigió a los países vecinos clausurar las bases militares de Estados Unidos en sus territorios y advirtió que Irán continuará atacando cualquier instalación de ese tipo. “La pretensión de establecer seguridad y paz por parte de Estados Unidos no fue más que una mentira”, señalaba el texto.
El documento insistió además en mantener el bloqueo sobre Ormuz como instrumento de presión. “La demanda popular es continuar nuestra defensa efectiva y hacer que el enemigo se arrepienta. ¡La palanca de bloquear el estrecho de Ormuz debe seguir utilizándose!”, supuestamente instó Jamenei.

El mensaje incluyó una mención de respaldo a los aliados regionales de Teherán, entre ellos Hezbolá en Líbano, los hutíes de Yemen y facciones armadas iraquíes. “Consideramos a los países del Frente de Resistencia nuestros mejores amigos, y la causa de la resistencia y el Frente de Resistencia son una parte inseparable de los valores de la Revolución Islámica”, decía la declaración.
Poco después de la difusión del texto, los Guardianes de la Revolución anunciaron nuevos ataques contra Israel y contra bases estadounidenses, que describieron como un tributo a Jamenei y a su familia. También aseguraron que, por orden del nuevo líder, el estrecho seguirá cerrado.
La guerra añadió otra señal de escalada este jueves en Irak, donde dos petroleros ardían en un puerto tras el impacto de presuntas embarcaciones iraníes cargadas con explosivos. El ataque agravó la interrupción del suministro de crudo desde Oriente Medio y elevó el pulso con el presidente estadounidense Donald Trump, que el miércoles declaró que Estados Unidos ya había ganado la guerra.
