El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (CGRI) advirtió este jueves que un ataque contra la infraestructura petrolera y gasística iraní podría desatar una crisis energética de mayor alcance en Oriente Medio.
En un comunicado difundido por la radiotelevisión estatal IRIB, el CGRI sostuvo que cualquier ofensiva contra las instalaciones energéticas o los puertos de Irán recibirá una “respuesta aplastante y devastadora”. La fuerza añadió que, si ese escenario se concreta, la infraestructura de petróleo y gas de toda la región vinculada a Estados Unidos y sus aliados occidentales sería “incendiada y destruida”.
La amenaza se produjo en medio del aumento de la tensión en el Golfo, en un contexto de guerra cada vez más amplia entre Irán, Estados Unidos e Israel. En ese marco, las fuerzas iraníes han atacado buques de carga internacionales en el estrecho de Ormuz con misiles y drones, lo que ha alterado uno de los corredores marítimos más importantes del mundo para el transporte de energía.
A la par, Ali Larijani, principal funcionario de seguridad de Irán, dirigió una advertencia al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, al acusarlo de cometer un “grave error de cálculo” al iniciar la guerra. En un mensaje publicado en X, Larijani afirmó que Irán mantendrá sus acciones militares hasta que el mandatario estadounidense se arrepienta de su decisión.
“Iniciar una guerra es fácil, pero no puede ganarse con unos cuantos tuits”, escribió Larijani. “No cejaremos hasta hacerte lamentar este grave error de cálculo”, añadió junto a la etiqueta #TrumpMustPay.
Según el Comando Central de Estados Unidos, las fuerzas estadounidenses han atacado más de 5.500 objetivos dentro de Irán desde el inicio del conflicto, entre ellos más de 60 buques.
La escalada de la confrontación ha reforzado el temor a una guerra regional de mayor dimensión, con capacidad de poner en riesgo la infraestructura energética del Golfo y de afectar el suministro mundial de petróleo.
