El Comando Central de Estados Unidos informó este jueves que un avión cisterna KC-135 de reabastecimiento se estrelló en Irak en un aparente accidente en el que también estuvo implicado otro cisterna.
“El incidente ocurrió en espacio aéreo amigo durante la Operación Furia Épica, y las labores de rescate están en curso. Dos aeronaves estuvieron involucradas en el incidente. Una de las aeronaves cayó en el oeste de Irak, y la segunda aterrizó de forma segura”, señaló el CENTCOM en un comunicado.
El mando militar precisó que la aeronave participaba en la operación contra Irán, pero subrayó que el hecho “no se debió a fuego hostil ni a fuego amigo”.
También indicó que divulgará más información “a medida que la situación evolucione”.
El segundo cisterna involucrado aterrizó más temprano en la noche en el Aeropuerto Ben Gurion. Datos de seguimiento de vuelos mostraron que esa aeronave emitió un “código squawk” 7700, la señal internacional de emergencia.
Hasta el momento no estaba claro si hubo muertos o heridos. Tanto el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, como el secretario de Defensa, Pete Hegseth, han advertido que la guerra con Irán probablemente dejará más bajas estadounidenses antes de terminar.

Los KC-135 llevan más de seis décadas en servicio y normalmente operan con una tripulación de tres personas: piloto, copiloto y un operador de la pértiga de reabastecimiento, de acuerdo con la Fuerza Aérea de Estados Unidos. Algunas misiones exigen además un navegante, y el aparato puede transportar hasta 37 pasajeros, según una hoja informativa de la institución.
El accidente convierte a este cisterna en la cuarta aeronave cuya pérdida ha sido reconocida públicamente dentro de las operaciones militares de Estados Unidos contra Irán. La semana pasada, el Ejército confirmó que tres cazas estadounidenses fueron derribados por error por fuego amigo kuwaití.
Estados Unidos dijo entonces que los seis tripulantes de los F-15E Strike Eagle lograron eyectarse y fueron recuperados en condición estable.
Hasta ahora, siete soldados estadounidenses han muerto en combate en la guerra con Irán. Seis murieron cuando un dron iraní impactó un centro de operaciones en un puerto civil de Kuwait. El séptimo murió después de haber resultado herido en un ataque contra la Base Aérea Príncipe Sultán, en Arabia Saudita.
A comienzos de esta semana, el Pentágono informó que unos 140 militares estadounidenses han resultado heridos, entre ellos ocho de gravedad.
