El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán advirtió que cualquier nueva protesta contra las autoridades enfrentará una respuesta más dura que la de enero, cuando la represión dejó miles de muertos.
En un comunicado difundido por la televisión estatal, los Guardianes afirmaron que “el enemigo malvado, al no haber logrado sus objetivos en el campo de batalla, vuelve a intentar sembrar el miedo y provocar disturbios callejeros”. En esa misma declaración, prometieron “un golpe más duro que el del 8 de enero” si vuelven a producirse manifestaciones.
En enero, el Gobierno aplastó las protestas desatadas por las dificultades económicas en un país golpeado por las sanciones. Las autoridades calificaron esas movilizaciones de “disturbios”.
El Estado iraní reconoce más de 3.000 muertos en esos hechos, entre ellos miembros de las fuerzas de seguridad y transeúntes. Por su parte, la Agencia de Noticias de Activistas de Derechos Humanos, con sede en Estados Unidos, ha documentado más de 7.000 muertes durante la represión, en su mayoría manifestantes, aunque sostiene que la cifra real podría ser todavía mayor.