El alto mando militar estadounidense reconoció que el estrecho de Ormuz presenta dificultades operativas para garantizar el paso seguro de embarcaciones, en medio de la presión por una eventual respuesta si Irán bloquea esa ruta clave para el comercio mundial de petróleo.
“El estrecho de Ormuz es un entorno tácticamente complejo. Antes de plantearnos llevar a cabo cualquier operación a gran escala por allí, debemos asegurarnos de que actuamos de acuerdo con nuestros objetivos militares actuales”, declaró el general Dan Caine.
Sus palabras dejaron en evidencia las complicaciones que enfrenta Washington ante un posible cierre de esta vía marítima, por donde transita cerca de una quinta parte del comercio global de crudo.
Consultado sobre si la Administración Trump había previsto de forma adecuada la posibilidad de que Irán bloqueara el estrecho, el jefe del Pentágono, Pete Hegseth, sostuvo que sí, aunque evitó ofrecer precisiones sobre esos planes.
“De hecho, estamos concretando, definiendo y controlando qué objetivos queremos alcanzar y cómo queremos alcanzarlos”, afirmó Hegseth.
Un día antes, el secretario de Energía, Chris Wright, había dicho que el ejército de Estados Unidos “no está preparado” en este momento para escoltar petroleros en la zona, debido a que sus recursos están concentrados en los ataques contra Irán.
Pese a ello, Wright aseguró que esas escoltas eran “bastante probables” hacia finales de mes.
A comienzos de la semana, el propio funcionario agitó los mercados petroleros al afirmar que buques estadounidenses ya habían realizado una operación de escolta en el estrecho. Sin embargo, esa publicación fue eliminada poco después de las redes sociales y la Casa Blanca negó que esa maniobra hubiera ocurrido.
