Irán advirtió que atacará instalaciones de empresas estadounidenses en Oriente Medio, o de compañías en las que Estados Unidos tenga participaciones, si fuerzas adversarias golpean su infraestructura energética.
El ministro de Asuntos Exteriores, Abbas Araghchi, vinculó esa respuesta a eventuales ataques contra refinerías, terminales, oleoductos y otros activos del sector. Añadió que las fuerzas iraníes actuarán con cautela para evitar daños en zonas pobladas.
La amenaza llegó después de que Estados Unidos bombardeara el viernes objetivos militares en la isla de Kharg, principal nodo de exportación de crudo iraní. El presidente Donald Trump afirmó que Estados Unidos “aniquiló por completo” los blancos militares en la isla y reiteró que contempla ataques contra la infraestructura petrolera si Teherán mantiene la presión sobre la navegación en el estrecho de Ormuz.

Kharg concentra cerca del 90% de los embarques de petróleo iraní y representa un punto crítico para la economía del país. Pese a los ataques, Irán sostuvo en las últimas semanas exportaciones de entre 1,1 y 1,5 millones de barriles diarios, mientras operadores y analistas siguieron de cerca posibles daños en la red de tuberías, terminales y tanques de almacenamiento de la isla, cuya capacidad total ronda los 30 millones de barriles.
La crisis tiene alcance global porque el estrecho de Ormuz canaliza alrededor del 20% del comercio mundial de crudo y otros flujos energéticos. Los movimientos militares ya frenaron el tránsito marítimo en la zona.
En paralelo, un ataque con drones alcanzó este sábado una zona industrial ligada al negocio energético en Fujairah, en Emiratos Árabes Unidos, y obligó a suspender parte de las operaciones de carga de petróleo. Columnas de humo se elevaron sobre el área.

En ese contexto, un portavoz de la Guardia Revolucionaria pidió a la población alejarse de puertos, muelles y “refugios” estadounidenses. También sostuvo que Irán reclama “un derecho legítimo” a defender su soberanía “al apuntar al origen de los lanzamientos de misiles del enemigo estadounidense en los puertos, muelles y refugios militares” ubicados en ciudades emiratíes.
El ministerio de Defensa de Emiratos indicó que Irán lanzó durante la jornada nueve misiles balísticos y 33 drones hacia su territorio. Teherán advirtió además a los residentes que eviten áreas próximas a Jebel Ali, en Dubái, al puerto de Khalifa, en Abu Dabi, y a Fujairah, enclave situado fuera del estrecho que funciona como salida de cerca de un millón de barriles diarios de crudo Murban, un volumen equivalente a aproximadamente el 1% de la demanda mundial.
Washington respondió con una intensificación de los bombardeos. El Mando Central de Estados Unidos informó que sus fuerzas atacaron más de 90 objetivos militares iraníes en Kharg, incluidos depósitos vinculados a minas navales y búnkeres de misiles.
NEW: A fire has broken out at oil storage facilities in the UAE's Port of Fujairah following an Iranian drone attack. pic.twitter.com/q2RzbG2nTH
— Mintel World (@mintelworld) March 14, 2026
Trump aseguró que varios países enviarán buques de guerra para “mantener abierto y seguro” el paso por Ormuz y añadió: “Mientras tanto, Estados Unidos bombardea a fondo la línea de costa y seguirá hundiendo barcos iraníes”.
La escalada ocurre en la tercera semana de guerra, con más de 2.000 muertos, la mayoría en Irán, y con la mayor disrupción reciente del suministro petrolero. En Teherán, el líder supremo Mojtaba Jamenei defendió el cierre del estrecho como herramienta de presión, mientras Irán amplía el abanico de posibles objetivos, desde bases y activos militares hasta infraestructura crítica vinculada a capital estadounidense en puertos y complejos energéticos del Golfo.