Un piloto de Alabama acababa de ser ascendido a comandante en enero y llevaba menos de una semana desplegado cuando su avión de reabastecimiento se estrelló en Irak esta semana, causándole la muerte a él y a otras cinco personas, según afirma su cuñado.
Alex Klinner, de 33 años, deja atrás a tres hijos pequeños: gemelos de 7 meses y un hijo de 2 años, según ha confirmado su cuñado, James Harrill, al confirmar su fallecimiento.
“Es desgarrador decirlo: era un padre realmente bueno y quería muchísimo a su familia, de verdad”, afirma Harrill.
En el avión también viajaba un hombre de Ohio a quien sus seres queridos recordaban por su sonrisa, según cuentan sus padres.
El Pentágono aún no ha revelado las identidades de las seis víctimas, pero las familias han comenzado a dar a conocer quiénes han fallecido.
