La disrupción de los mercados energéticos provocada por la guerra con Irán ha dejado, a juicio de la ONU, una “lección palmaria” sobre los riesgos de sostener economías dependientes del petróleo y el gas. Ese será el mensaje que el secretario climático de Naciones Unidas trasladará este jueves a responsables políticos de la Unión Europea.
Aunque la UE está lejos del foco de la crisis en Oriente Medio, el impacto ya se ha trasladado al bloque por la vía de los precios internacionales de la energía. Desde el inicio de la guerra, el 28 de febrero, el precio del gas en Europa ha subido un 50%.
“La dependencia de los combustibles fósiles está desgarrando la seguridad nacional y la soberanía, y sustituyéndolas por servidumbre y costos en aumento”, dirá Simon Stiell, secretario ejecutivo de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), en un acto en Bruselas ante funcionarios europeos y ministros.
Según el texto preparado de su intervención, Stiell advertirá además que Europa depende de las importaciones de combustibles fósiles más que casi cualquier otra gran economía. También sostendrá que esa dependencia deja a los consumidores “a merced de shocks geopolíticos y de la volatilidad de los precios”.
La UE importa más del 90% del petróleo que consume y el 80% del gas, una exposición que ha vuelto a quedar en evidencia con la escalada bélica y su efecto sobre los mercados.
En paralelo, los líderes europeos ultiman medidas de emergencia para amortiguar el golpe del encarecimiento energético sobre los consumidores. A más largo plazo, la Comisión Europea defiende que su estrategia climática, basada en reemplazar combustibles fósiles por energías renovables y nuclear producida en el propio continente, reforzará la seguridad energética y reducirá la exposición a precios inestables.
Sin embargo, no todos los gobiernos comparten esa hoja de ruta sin reservas. Italia y Hungría figuran entre los países que reclaman a Bruselas una flexibilización de las políticas climáticas para dar alivio inmediato a las industrias ante el aumento de los costos.
