La selección masculina de Irán mantiene su intención de disputar el próximo Mundial de Norteamérica, según dirigentes del fútbol asiático, a pesar de la advertencia de Donald Trump sobre un posible riesgo para su seguridad por la guerra entre Estados Unidos e Irán.
El presidente de Estados Unidos lanzó el jueves esa alerta al equipo iraní ante el torneo que organizarán este verano Estados Unidos, Canadá y México. El conflicto, abierto tras los ataques estadounidenses e israelíes del 28 de febrero, ha alimentado las dudas sobre la presencia de Irán en la Copa del Mundo.
“Hasta donde sabemos, Irán juega”, afirmó Windsor Paul John, secretario general de la Confederación Asiática de Fútbol, durante una rueda de prensa en la sede de la AFC en Kuala Lumpur.
El directivo añadió que, por ahora, no existe ninguna comunicación oficial que indique la salida de Irán del torneo. “Estamos monitoreando si juegan o no, pero por el momento lo hacen. No hay información oficial de que no vayan a jugar”, dijo.
Windsor remarcó además que la confederación desea contar con Irán, al que calificó como un “equipo de primer nivel”, en la cita mundialista. “Así que esperamos que resuelvan sus asuntos… y puedan participar en el Mundial”, señaló.
Trump, por su parte, escribió en su plataforma Truth Social que la selección iraní era bienvenida, “pero realmente no creo que sea apropiado que estén allí, por su propia vida y seguridad”.
En paralelo, la capitana de la selección femenina de Irán, que disputó la Copa Asiática en Australia, retiró el domingo su solicitud de asilo.
Siete miembros de la delegación iraní que participó en ese torneo habían pedido protección en Australia después de que en su país las llamaran “traidoras” por negarse a cantar el himno nacional.
Tras la decisión atribuida a la capitana de desistir de su pedido de asilo, solo dos integrantes del grupo planean quedarse en Australia.
