Joseph Kent, director del Centro Nacional Antiterrorista de Estados Unidos, dimitió en medio de la guerra entre Estados Unidos e Israel en Irán y sostuvo que Teherán “no representaba una amenaza inminente para nuestra nación”, según una carta dirigida al presidente Donald Trump y difundida en X.
“No puedo, en conciencia, apoyar la guerra en curso en Irán. Irán no representaba una amenaza inminente para nuestra nación, y está claro que iniciamos esta guerra debido a la presión de Israel y su poderoso lobby estadounidense”, escribió Kent en el documento.
La renuncia del funcionario se produjo en un contexto de creciente tensión por la ofensiva militar y tras cuestionamientos previos a su figura. Kent había sido blanco de críticas por sus vínculos con nacionalistas blancos antes de asumir el alto cargo en la Administración Trump.
En su carta, el ya exdirector afirmó que, desde el inicio del gobierno, “altos funcionarios israelíes y miembros influyentes de los medios de comunicación estadounidenses lanzaron una campaña de desinformación” que, según dijo, debilitó la plataforma “America First” y alimentó un clima favorable a la guerra con Irán.
“Esta cámara de eco se utilizó para engañarle y hacerle creer que Irán representaba una amenaza inminente para Estados Unidos, y que si atacaba ahora, habría un camino claro hacia una victoria rápida. Esto era una mentira y es la misma táctica que utilizaron los israelíes para arrastrarnos a la desastrosa guerra de Irak, que le costó a nuestra nación la vida de miles de nuestros mejores hombres y mujeres. No podemos cometer este error de nuevo”, afirmó Kent.
