Polonia no enviará tropas a Irán porque considera que ese conflicto no afecta de forma directa a su seguridad, afirmó el primer ministro Donald Tusk, quien aseguró además que Estados Unidos y otras potencias aliadas han entendido la posición de Varsovia.
La declaración llegó después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pidiera el fin de semana a sus aliados apoyo para garantizar la seguridad en el estrecho de Ormuz. La solicitud se produjo mientras las fuerzas iraníes mantienen ataques sobre esa ruta marítima clave, en el marco de la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán, que ya entra en su tercera semana.
Antes de una reunión del Gobierno, Tusk dejó clara la postura polaca. “El Gobierno de Polonia no tiene previsto realizar ninguna expedición a Irán, y esto no suscita ninguna duda por parte de nuestros aliados”, afirmó.
El jefe del Gobierno precisó que la decisión abarca a las fuerzas terrestres, aéreas y navales del país. También remarcó que el ejército polaco sigue centrado en reforzar su capacidad ante la situación en la frontera con Ucrania.
Tusk añadió que la seguridad del mar Báltico continúa como uno de los ejes de la estrategia de defensa polaca.
Otros aliados de Washington, entre ellos Alemania, España e Italia, también han dicho que no tienen planes inmediatos para enviar buques con el fin de contribuir a la reapertura del estrecho de Ormuz, que Irán ha bloqueado de facto con ataques y amenazas de nuevos ataques.