Las Fuerzas de Defensa de Israel detectaron por la tarde un nuevo ataque con misiles balísticos lanzados desde Irán, que activó alertas en el centro y el norte del país.
Poco después, el Ejército israelí identificó otro ataque, esta vez dirigido al sur de Israel, luego de haber indicado a la población civil del norte y el centro que podía salir de los refugios antiaéreos. Ante esa nueva ofensiva, se preveía la activación de sirenas en el sur.
Más tarde, Irán lanzó la octava salva de misiles balísticos del día contra Israel desde la medianoche. Según los primeros reportes, fueron disparados unos pocos misiles, lo que hizo sonar las sirenas en amplias zonas del centro y el norte del país, así como en Judea y Samaria.
Tras ese ataque, no se registraron heridos, de acuerdo con la información difundida por las autoridades. Los servicios de rescate señalaron además que inspeccionaban varios puntos donde, según los reportes, habrían caído fragmentos de misiles interceptados.
